El Gran Premio de Madrid no ha empezado de la mejor manera posible para los españoles. A pesar de las expectativas que los aficionados tenían puestas en Carlos Sainz y, sobre todo, en Fernando Alonso, el sábado no le sonrió la suerte a ninguno de los dos.
Los dos se quedaron fuera de la Q1, por lo que ocuparán puestos muy bajos en la parrilla de salida. Carlos Sainz saldrá en unas horas desde la vigésima posición por una sanción de tres puestos que le impuso la FIA por no dejar pasar a un coche, mientras que el asturiano partirá desde la decimoséptima plaza. Estos datos son especialmente alarmantes si se tiene en cuenta que tan solo hay 22 pilotos.
El madrileño tan solo tiene por detrás a Lance Stroll, compañero de Alonso, y a Oliver Bearman, de la escudería Haas. Por su parte, el asturiano saldrá también por delante de Valtteri Bottas y Checo Pérez, dos viejas glorias de este deporte que forman parte de la nueva escudería Cadillac.
“Si hay caos delante, tenemos que aprovecharlo”
Pese al mal resultado en la clasificación, Alonso no da por perdida la carrera y confía en la mejora de su monoplaza y en poder recuperar algunas posiciones. El asturiano considera que el equipo ha ido mejorando desde los primeros entrenamientos.
De hecho, el piloto de Aston Martin destacó que se encuentra a apenas una décima de los Williams, una distancia que considera especialmente positiva y que le lleva a calificar esta como “probablemente nuestra mejor clasificación del año”.
Ahora, Alonso pone el foco en la carrera y en las oportunidades que pueda ofrecer un circuito urbano. El bicampeón del mundo es consciente de que adelantar no será sencillo, algo que ya pudo comprobarse durante las carreras de F2 y F3 disputadas este fin de semana.
Por eso, su primer objetivo será simplemente alcanzar la bandera a cuadros y aprovechar cualquier circunstancia que pueda producirse durante las 57 vueltas. “Si hay caos delante, tenemos que aprovecharlo”, apuntaba el asturiano, que confía en que una carrera accidentada pueda abrirle la puerta a una remontada.
Las posibilidades de que alguno de los españoles puntúe
Aunque muchas de las miradas están puestas en los dos pilotos locales, lo cierto es que parece casi un milagro que puedan puntuar. La posición de salida tendrá un peso especialmente importante en Madring, donde adelantar no será una tarea sencilla.
El circuito cuenta con 5,4 kilómetros y 22 curvas, con muros muy próximos a la pista, escapatorias cortas y pocas zonas en las que los pilotos puedan aprovechar una larga recta seguida de una frenada fuerte para atacar.
La principal oportunidad podría aparecer en el tramo que conduce hasta la curva 5, aunque tampoco garantiza una maniobra sencilla. Además, los monoplazas que rueden detrás tendrán que lidiar con el aire sucio, que dificulta el comportamiento del coche en las curvas y complica mantenerse cerca del rival. Por ello, la estrategia, los errores y la posible aparición de un Safety Car pueden ser determinantes para que Alonso o Sainz tengan alguna opción de acercarse a los puntos.


