Un hombre fue a cargar nafta a una estación de servicio de Tigre y terminó en medio de una situación inesperada y peligrosa: mientras un playero llenaba el tanque de su Toyota Corolla, la manguera del surtidor se rompió y la nafta comenzó a salir disparada con mucha presión. El combustible le alcanzó la cara, entró al coche y cubrió buena parte del interior.

El caso llegó a la Justicia después de que la compañía de seguros del hombre debiera afrontar los daños del auto. A tres años del hecho, la aseguradora pagó $11 millones por el siniestro y luego inició una demanda para recuperar ese dinero de los responsables del accidente.

El episodio ocurrió el 11 de diciembre de 2023 en una estación ubicada en avenida Agustín M. García. El conductor tenía la ventanilla abierta y recibió el combustible directamente en el rostro. Según la denuncia incorporada al expediente, el derrame también alcanzó el tablero, el volante, la consola, las alfombras, las butacas y distintas partes del auto.

La situación se volvió todavía más complicada cuando intentó bajar del vehículo. Como el piso de la estación había quedado cubierto de nafta, el hombre perdió el equilibrio, se resbaló y cayó al suelo, golpeándose una rodilla. Su esposa también intentó ayudarlo y terminó cayéndose.

La propia estación de servicio había denunciado el accidente

Uno de los elementos que resultó determinante para el juez fue la denuncia que la propia estación de servicio había realizado ante su compañía aseguradora después del episodio.

En ese documento se dejó asentado que el empleado accionó el botón de parada, pero el combustible ya había alcanzado al conductor y al interior del vehículo.

En la denuncia también figura que, una vez controlada la situación, los empleados comprobaron que la manguera tenía un corte por donde se estaba produciendo el derrame. Además, se informó que el conductor se había caído al intentar salir del auto y que había sido necesario convocar a un servicio de emergencia.

La maguera del surtidor estaba fallada. (Foto: AdobeStock)
La maguera del surtidor estaba fallada. (Foto: AdobeStock)

Para el juez Eugenio Ricardo Labeau, del Juzgado Nacional en lo Civil N° 54, ese documento tuvo un peso especial porque no había sido elaborado durante el juicio como parte de una estrategia defensiva, sino que se trataba de una comunicación realizada por la propia empresa a su aseguradora.

A eso se sumaron fotografías del vehículo y una pericia contable que confirmó tanto la existencia del siniestro como el pago realizado por la compañía de seguros.

El juez aplicó las normas de Defensa del Consumidor y consideró que la estación formaba parte de una red comercial de una reconocida petrolera.

La Justicia consideró que no se pudo probar una conducta del conductor

Otro aspecto analizado fue la posibilidad de que el accidente hubiera sido provocado por una maniobra imprudente del automovilista.

La empresa había planteado esa hipótesis, pero el juez entendió que quedó solamente en una afirmación sin respaldo probatorio. No se acreditó que el conductor hubiera arrancado con la manguera colocada en el tanque ni que su conducta hubiera provocado la rotura.

Por el contrario, la documentación incorporada al expediente permitió establecer que el problema ocurrió durante la carga y que posteriormente se constató un corte en la manguera.

En ese contexto, el juez aplicó el régimen de responsabilidad objetiva previsto por la normativa de Defensa del Consumidor. En términos simples, una vez acreditado el daño producido dentro del ámbito de la prestación del servicio, correspondía a las empresas demostrar una causa ajena que permitiera liberarlas de responsabilidad. Según la sentencia, eso no ocurrió.

De cuánto es la indemnización que deberán pagar

La demanda había sido iniciada por Federación Patronal Seguros SAU por $11 millones, que fue exactamente el monto que la compañía había pagado a su asegurado por los daños derivados del episodio.

Una pericia contable confirmó que el pago había sido efectivamente realizado y que correspondía al siniestro denunciado. Además, los bancos que intervinieron en las operaciones confirmaron la autenticidad de los comprobantes.

Por eso, el Juzgado Civil N° 54 hizo lugar a la demanda y condenó a las empresas explotadoras de la estación de servicio a pagar $11 millones, más los intereses correspondientes, a Federación Patronal.

El fallo dispuso además que las costas del juicio queden a cargo de las empresas demandadas y estableció un plazo de diez días para cumplir con el pago una vez que la sentencia quede firme.