La escasez de conductores de autobuses escolares persiste en Estados Unidos pese a la suba salarial y altera traslados, horarios de clase y presupuestos distritales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La escasez de conductores de autobuses escolares persiste en Estados Unidos pese a la suba salarial. El problema altera traslados, horarios de clase y presupuestos distritales, mientras los sistemas escolares compiten por trabajadores con empleadores que ofrecen mejores ingresos o jornadas más previsibles, según FOX Business.

El empleo de conductores de autobuses escolares se mantuvo 9,5% por debajo de los niveles de 2019 en agosto de 2025, de acuerdo con un análisis del centro de investigación económica Economic Policy Institute, basado en promedios móviles de 12 meses de encuestas federales. En el mismo período, los salarios por hora ajustados por inflación crecieron 4,2% interanual.

Para Hilary Wething, economista del Economic Policy Institute, el principal obstáculo sigue siendo la paga. “Los salarios son simplemente demasiado bajos”, dijo a FOX Business, al explicar por qué la fuerza laboral no volvió a los niveles previos a la pandemia.

A esa dificultad se suma la estructura del trabajo. Los conductores suelen cumplir turnos partidos: realizan un recorrido temprano, pasan varias horas sin actividad y completan una segunda ruta por la tarde.

Esa dinámica vuelve el puesto menos atractivo frente al transporte de carga, reparto, tránsito u otros empleos con mejores salarios o horarios más estables.

El empleo de conductores de autobuses escolares se ubicó 9,5% por debajo de 2019 en agosto de 2025, aunque los salarios por hora ajustados por inflación crecieron 4,2% interanual (Imagen Ilustrativa Infobae)

El faltante de personal obliga a consolidar rutas y altera la jornada escolar

El impacto llega a las familias y a las escuelas con recogidas tardías, trayectos más largos, rutas fusionadas y demoras que reducen el tiempo de clase.

Wething advirtió que no debe asumirse que las personas catalogadas como fuera de la fuerza laboral estén disponibles para cubrir esos puestos, porque esa categoría incluye jubilados, estudiantes, cuidadores y personas con discapacidad.

El caso del East Greenbush Central School District, en Nueva York, muestra cómo esa presión se traslada a la operación diaria. Cuando el superintendente Kurtis Kotes asumió en julio de 2025, el distrito tenía un faltante de casi 14 recorridos de autobús.

Eso obligó a mecánicos, despachadores y otros empleados con licencias habilitantes a cubrir rutas. “Tuvimos que consolidar recorridos”, dijo Kotes a FOX Business.

“Eso significó que a los estudiantes se los recogía tarde en sus casas. A veces también significó que regresaban tarde a casa, y eso afectaba el tiempo de instrucción”.

El Economic Policy Institute sostuvo que los salarios de los conductores de autobuses escolares siguen siendo demasiado bajos para recuperar la dotación previa a la pandemia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como respuesta, el distrito organizó un evento de reclutamiento llamado “bus rodeo”. La iniciativa permitió a potenciales conductores probar la conducción de un autobús escolar junto a instructores, aunque todavía no tuvieran licencia comercial. Según Kotes, derivó en entre cinco y ocho contrataciones.

Salario, beneficios y más horas aparecen como herramientas para retener conductores

East Greenbush paga a sus conductores cerca de USD 28 por hora y ofrece cobertura de salud, un beneficio que, según Kotes, influye al momento de atraer y retener personal.

El distrito compite por trabajadores con un depósito de Amazon, otros empleadores del sector público y tareas estacionales como la remoción de nieve.

“El problema pasa a ser los beneficios de salud para las personas que miran esto como su fuente principal de ingresos”, afirmó. Según Kotes, la compensación no se limita al valor por hora.

El distrito también intenta ofrecer más horas de trabajo en la franja central del día, cuando no hay rutas regulares. Entre esas tareas figuran excursiones, trabajos de mantenimiento y asignaciones de limpieza. Algunos conductores complementan sus ingresos con otros empleos de medio tiempo.

Wething señaló que el vencimiento de los fondos federales de alivio por la pandemia sumó presión sobre los sistemas escolares.

Ese financiamiento ayudó a los distritos a contratar personal de apoyo, incluidos conductores, pero ahora deben sostener el servicio de transporte con presupuestos más ajustados.

Por eso, el problema no parece resolverse solo con aumentos salariales. Los beneficios, más horas disponibles, el apoyo en la formación y las estrategias de retención forman parte de la competencia por una oferta limitada de trabajadores calificados.

Los turnos partidos vuelven menos atractivo el trabajo de conductor de autobús escolar frente al transporte de carga, el reparto y otros empleos con horarios más estables (Imagen Ilustrativa Infobae)

La experiencia del superintendente detrás del volante

Kotes y la directora interina de recursos humanos del distrito obtuvieron sus propias licencias para apoyar al departamento de transporte y entender mejor el trabajo.

El superintendente completó cinco semanas de formación antes de obtener una licencia comercial Clase B con habilitaciones para autobús escolar y transporte de pasajeros.

La capacitación incluyó conducción defensiva, manejo de estudiantes, procedimientos de seguridad, respuesta ante emergencias e inspección de vehículos. Luego rindió la prueba vial. Kotes condujo su primera ruta con estudiantes en diciembre de 2025.

Hoy no maneja un recorrido diario, pero cubre traslados deportivos y actividades extraescolares cuando hace falta. Dijo que el distrito mejoró su dotación de personal, aunque la competencia por trabajadores continúa.

Kotes añadió que la cultura laboral también influye en la permanencia del personal. “Cuando la gente siente que es valorada, va a querer trabajar aquí”, sostuvo.