Quienes conviven con humedad y moho en las paredes saben lo difícil que puede ser mantenerlas en buen estado. Las manchas oscuras, la pintura descascarada y el deterioro de los revestimientos suelen reaparecer cuando el ambiente permanece expuesto al vapor o a niveles elevados de humedad.

Una de las alternativas que se utiliza para renovar este tipo de superficies son las placas de yeso resistentes a la humedad, también conocidas como placas antihumedad o placas RH. Se trata de un material desarrollado para utilizar en interiores donde existen ciclos de humedad, como baños, cocinas y lavaderos.

El método permite generar una nueva superficie sobre la pared y conseguir una terminación lisa que luego puede pintarse o revestirse. Sin embargo, antes de instalarlas es fundamental determinar cuál es el origen de la humedad, ya que no solucionan por sí solas una filtración o una pérdida de agua.

Qué son las placas de yeso antihumedad y cómo funcionan

Las placas de yeso antihumedad son similares a las tradicionales, pero incorporan características que les permiten soportar mejor las condiciones de humedad habituales en determinados ambientes interiores.

En el caso de las placas resistentes a la humedad, el núcleo de yeso recibe un tratamiento específico y las caras están revestidas con cartón de color verde. Este tipo de material está pensado para paredes, revestimientos y cielorrasos ubicados en zonas donde existe presencia frecuente de vapor de agua.

Su principal ventaja es que permiten crear una superficie nueva, uniforme y preparada para recibir diferentes terminaciones decorativas. Además, al utilizar sistemas de construcción en seco, la renovación puede realizarse sin recurrir necesariamente a una obra tradicional con revoques y materiales húmedos.

Cómo se colocan y en qué casos conviene utilizarlas

En la práctica, las placas se incorporan a un sistema de construcción en seco que utiliza perfiles y fijaciones específicas. Una vez instalada la estructura, se colocan las placas y se tratan las juntas para conseguir una superficie continua.

Después, la pared puede recibir pintura, papel u otro tipo de revestimiento decorativo.

Los ambientes donde más sentido tiene utilizar este tipo de placas son:

  • Baños: por la acumulación de vapor durante las duchas.
  • Cocinas: especialmente en sectores donde se genera vapor.
  • Lavaderos: debido a la humedad ambiental.
  • Ambientes interiores húmedos: siempre que las placas no estén sometidas al contacto directo con agua.

Una de las ventajas de este sistema es que permite transformar una pared deteriorada y darle una terminación moderna sin necesidad de realizar una remodelación tradicional de gran magnitud.