Los delfines han sido vistos por muchos como seres marinos realmente pacíficos y muy adorables, pero la realidad es que cuentan con diferentes técnicas que no cumplen con esta idealización. Y uno de ellos, la verdad, es que ha sorprendido, sobre todo por lo original que es a la hora de cazar una presa para comérsela.
El método de 'Bubbles'. La investigación que ha acaparado un gran protagonismo ha surgido este mismo mes de septiembre a través de la revista Ecology and Evolution. Aquí los investigadores hicieron un seguimiento de la fauna marina y centraron su atención en un macho de delfín mular apodado como 'Bubbles'.
El objetivo aquí era ver exactamente cómo vivían y se alimentaban, y aquí observaron que en un gran número de ocasiones el delfín perseguía a un pez conocido como carángido ojón. Pero lo más interesante es que, durante las persecuciones que mantenía, el delfín esperaba a que el pez terminara vomitando todo lo que tenía en su estómago para, posteriormente, tragarse este residuo que había sido expulsado. Y encima seleccionaba a cada uno de los peces que iba a perseguir de entre un gran banco.




