Facundo Moyano tuvo una reaparición televisiva y dejó una escena que rápidamente generó comentarios. El dirigente sindical había aceptado una entrevista con Moria Casán para hablar de la causa iniciada tras el episodio con su expareja, Candela Arizaga, pero llegó cuando el programa estaba prácticamente terminando.

Moyano apareció más de media hora tarde en La Mañana con Moria y su condición durante la conversación llamó la atención. En un momento incluso tuvo dificultades para sostener el micrófono, mientras la conductora insistía en saber qué había ocurrido con la demora.

“¿Por qué viniste tarde?”, le preguntó Moria. Moyano inicialmente llevó la conversación hacia otro tema y le regaló una cadenita con la Virgen de Luján.

“Viniste un poco tarde amor”, insistió la conductora. “Te pido disculpas”, respondió él.

Casán volvió sobre el tema: “¿Qué pasó? ¿Te quedaste dormido?”. Moyano reaccionó con una risa incómoda y contestó: “No, no”.

“Me dijeron de 9:30 a 10...”, intentó explicar. La respuesta de Moria fue inmediata: “Pero son las 10:30”.

“Te pido disculpas”, repitió Moyano. La secuencia, junto con los gestos de sorpresa de la conductora, tuvo fuerte repercusión en redes sociales.

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Ya metido en el motivo central de la entrevista, el dirigente sindical se refirió a las acusaciones surgidas después del episodio con Arizaga. “Se hablan muchas cosas, hay cosas que quiero aclarar porque son necesarias y hay cosas que me molestan”, expresó.

“No hice nada de los delitos que me endilgan. Yo me puedo bancar que me digan corrupto... pero siento que todos pueden hablar de mí aunque nadie tiene que justificar nada. Pero yo tengo que justificar. Y lo acepto, lo hago”, sostuvo.

Su versión sobre lo ocurrido con su expareja

Moyano aseguró que “Candela casi se muere” y que él tuvo que asistirla. “A ver yo no dije que Candela tuvo un paro cardíaco porque me quise hacer el héroe. Yo lo digo porque se desmayó, la quedó o tuvo una experiencia cercana a la muerte. Pues tuvo algo que yo la vi fiambre y le hice RCP”, declaró sobre lo sucedido la madrugada del 4 de agosto.

También afirmó: “No le creen a Candela. Tipo, la defienden pero no le creen”.

Según su relato, el policía que intervino “nunca habló con Candela porque ella no podía hablar”. Después agregó: “Candela no estaba, había otra cosa dentro de Candela. No sé qué le pasó, si fue un brote... no lo sé porque no soy médico y me puedo equivocar. Pero cuando tuvo lo que yo creí que era un paro cardíaco, llamé y dije que tuvo un paro cardíaco y estaba documentado”.

Moyano recuperó la libertad el mismo 4 de agosto después de declarar ante la Justicia. Sin embargo, continúa imputado de manera provisoria por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.

La causa comenzó luego de un llamado al 911 por una joven que corría semidesnuda por la vía pública en el barrio porteño de Belgrano. A partir de ese episodio se desplegó un operativo policial que derivó en la detención de Moyano y en la apertura de la investigación para determinar qué ocurrió dentro del departamento.