La estructura destinada a contener las crecidas de agua en La Oroya permanece detenida con un avance físico de apenas 36%, según denunció el alcalde de la zona. La falta de transferencias presupuestales frenó una intervención que busca reducir la exposición de viviendas, escuelas y vías urbanas antes del periodo de lluvias.

La autoridad municipal afirmó que la obra requiere más de S/6 millones para completarse. El municipio sostiene que los trabajos no se paralizaron por dificultades técnicas ni incumplimientos en la ejecución, sino porque los recursos previstos para continuar con el proyecto no llegaron.

La interrupción ocurre mientras la comuna advierte sobre el riesgo de precipitaciones intensas y de los efectos asociados al fenómeno de El Niño. La defensa ribereña, aún inconclusa, debía reforzar la protección de sectores de la ciudad frente a posibles desbordes y al incremento del caudal en la zona.

La obra quedó detenida pese a que fue priorizada en el Presupuesto 2026

De acuerdo con el alcalde, la intervención comenzó este año luego de su incorporación en la Ley de Presupuesto 2026. El proyecto había sido focalizado como una obra preventiva para atender la vulnerabilidad de la ciudad ante las lluvias, pero el financiamiento no alcanzó para sostener el avance previsto.

Una obra de concreto para defensa ribereña permanece inconclusa a orillas de un río cercano a viviendas rurales en un valle. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El municipio indicó que los recursos debían ser transferidos para garantizar la continuidad de los trabajos. Sin esa partida, la obra quedó suspendida cuando todavía falta ejecutar cerca de dos tercios de la infraestructura contemplada en el expediente.

Una infografía de Infobae explica el origen de El Niño en el océano Pacífico ecuatorial y prevé que su impacto climático persistirá hasta el año 2027. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La municipalidad remitió documentos al Ministerio de Economía y Finanzas y a la Presidencia del Consejo de Ministros para solicitar la transferencia pendiente. El pedido busca reactivar la obra y asegurar su culminación antes de que las lluvias eleven el riesgo en las zonas cercanas al área de intervención.

La estructura debía proteger a cerca de la mitad de la población local

La advertencia del alcalde se centra en el alcance que tendría una emergencia sobre la capital de la provincia. Según sostuvo, la paralización de la defensa ribereña expone a cerca de la mitad de los habitantes de La Oroya, además de viviendas, instituciones educativas y espacios públicos ubicados en sectores vulnerables.

Entre los puntos de preocupación figuran dos centros educativos donde estudian niños de la ciudad. La autoridad señaló que las lluvias podrían afectar a la comunidad escolar si la infraestructura de protección no se completa a tiempo.

El riesgo también alcanza a las calles, veredas y sistemas de drenaje pluvial. La comuna considera que estas obras forman parte de una misma red de prevención, ya que la evacuación del agua depende de la capacidad de los drenajes urbanos y de las estructuras previstas para encauzar los escurrimientos.

Una excavadora permanece detenida sobre un muro de contención inacabado junto a un río ante la proximidad de lluvias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los drenajes urbanos agravan la preocupación ante las precipitaciones

Las pistas y veredas de la capital local forman parte de la alerta municipal porque varios sectores requieren un adecuado desfogue de aguas pluviales. Cuando ese sistema resulta insuficiente, las lluvias pueden acumularse en zonas urbanas, afectar la circulación y alcanzar viviendas o instalaciones públicas.

El alcalde sostuvo que la defensa ribereña no debe analizarse como un proyecto aislado. A su juicio, la obra responde a una necesidad más amplia de prevención, debido a que la seguridad de la población depende de la protección frente a las crecidas y de la capacidad de la ciudad para evacuar el agua acumulada.

La interrupción de los trabajos deja una estructura en proceso de construcción en una etapa considerada sensible para la ciudad. La municipalidad teme que una crecida intensa alcance sectores que la obra debía resguardar, con consecuencias sobre familias, estudiantes y servicios urbanos.

Una estructura incompleta de concreto y varillas oxidadas permanece junto a un cauce de agua durante la paralización de una obra pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La comuna afirma que no puede cubrir por sí sola el faltante de S/6 millones

La administración local indicó que no dispone de recursos propios suficientes para afrontar el monto pendiente. El alcalde describió a la municipalidad como una comuna de capacidad presupuestal limitada, sin margen para asumir una obra de esta magnitud con fondos ordinarios.

El financiamiento, explicó, se gestionó ante el Ministerio de Economía y Finanzas desde la administración municipal anterior. La solicitud respondió a las condiciones que enfrenta la zona durante las temporadas de lluvias, en las que las precipitaciones pueden comprometer áreas urbanas y servicios básicos.

Para el municipio, la reanudación de la obra depende de una decisión del Gobierno central sobre las transferencias requeridas. Mientras ese desembolso no se concrete, la defensa ribereña seguirá detenida y la ciudad mantendrá una infraestructura preventiva incompleta ante la proximidad de las lluvias.

La autoridad local espera una respuesta a los documentos enviados al Ministerio de Economía y Finanzas y a la Presidencia del Consejo de Ministros. El objetivo planteado por la comuna es disponer de los recursos pendientes para reiniciar los trabajos y concluir la defensa antes de que las precipitaciones pongan a prueba una estructura que aún no cumple la función para la que fue diseñada.