Vista del puerto de Suva, Fiyi, 5 de septiembre de 2024 (REUTERS/Kirsty Needham)

Fiji declaró una crisis nacional por el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) tras registrar 2.016 nuevos diagnósticos en 2025, una cifra 16 veces superior a la de 2019, en un contexto de aumento de las transmisiones sexuales y del consumo de drogas inyectables. Las estimaciones oficiales señalan que una de cada 60 personas adultas en Fiji vive con VIH, frente a una de cada 167 hace cinco años. Entre las mujeres embarazadas, la prevalencia alcanza al 2%, según las autoridades.

El ministro de Salud, Atonio Lalabalavu, afirmó que la situación requiere una respuesta estatal coordinada. “Declaro formalmente el estado de emergencia nacional por el VIH en Fiji”, expresó ante periodistas. “Esta decisión reconoce la gravedad de la epidemia y la respuesta urgente y coordinada que nuestro país necesita ahora”, añadió el funcionario.

En 2025, 59 bebés nacieron con el virus y 18 murieron antes de cumplir un año. El Gobierno anunció que ampliará el acceso gratuito a pruebas, prevención, atención y tratamiento. “Esto incluye pruebas rápidas, medicina preventiva para personas con mayor riesgo, medidas de reducción de daños para personas que se inyectan drogas y tratamiento gratuito para personas diagnosticadas con VIH”, indicó Lalabalavu.

El plan contempla la creación de un programa de intercambio de agujas y jeringas, una medida respaldada por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida). “Fiji aún tiene la oportunidad de cambiar el rumbo de esta epidemia”, afirmó Eamonn Murphy, director de Onusida para Asia y el Pacífico. El funcionario agregó que una mayor cooperación regional y el respaldo internacional pueden reforzar la respuesta nacional.

Una enfermera extrae una muestra de sangre a un niño para realizarle una prueba del VIH (REUTERS/Siphiwe Sibeko/Archivo)

Las autoridades informaron que recibirán apoyo de Australia, Nueva Zelanda, India y Naciones Unidas. Según Onusida, más de la mitad de los casos de VIH con una vía de transmisión identificada se vinculan con contactos sexuales, mientras que más del 42% corresponde al consumo de drogas inyectables.

Renata Ram, asesora de Onusida en Fiji, señaló a principios de este año que la transmisión comenzó a aumentar alrededor de 2019, con la aparición de un grupo de consumidores de drogas inyectables de alto riesgo, en particular entre trabajadoras sexuales.

Las islas del Pacífico funcionan como rutas de tránsito para cargamentos de drogas procedentes de América Latina y Asia con destino a Australia y Nueva Zelanda. La Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional advirtió que el tráfico de metanfetamina y cocaína se incrementó tras la pandemia de COVID-19 y que parte de esos estupefacientes llega a los mercados locales.

Un kit de prueba rápida y un tubo con muestra de sangre identificada como VIH reposan sobre un escritorio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fiyi, con cerca de 900.000 habitantes, registra uno de los mayores aumentos de nuevas infecciones por VIH en el mundo, según Onusida. Las estimaciones del organismo indican que en 2025 había 9.100 fiyianos que vivían con VIH. Del total, solo el 39% conocía su diagnóstico y el 22% recibía tratamiento antirretroviral.

Fiyi ha reconocido la urgencia del momento y está intensificando su respuesta”, afirmó la directora ejecutiva de Onusida, Winnie Byanyima. “Esto también sirve como un claro recordatorio para el mundo de que el sida no ha terminado”.

La proporción estimada de una persona con VIH por cada 60 adultos en Fiyi se mantiene por debajo de los niveles de algunas zonas de África, donde casi uno de cada 35 adultos vive con el virus, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

(Con información de AFPy Reuters)