Un funcionario entrega un distintivo a un representante durante una ceremonia oficial junto a la bandera de Guatemala. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fiscal general Gabriel García Luna se reunió con autoridades del Departamento de Justicia de Estados Unidos vinculadas a la Fuerza Conjunta de Trabajo Alfa, en un nuevo gesto de acercamiento entre el Ministerio Público de Guatemala y el gobierno de Donald Trump para coordinar acciones contra el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas con conexiones entre ambos países.

La visita fue informada por la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, que identificó entre los participantes al director de la Joint Task Force Alpha, Jay Bauer; a la fiscal federal adjunta Mary Lou Castillo; y al asesor jurídico residente de la Oficina de Desarrollo, Asistencia y Capacitación de Fiscalías en el Extranjero, conocida como OPDAT.

Según el mensaje difundido por la sede diplomática, en la reunión “reafirmaron la coordinación entre Estados Unidos y Guatemala para combatir el tráfico y trata de personas con vínculos entre ambos países, subrayando que la protección de nuestras comunidades es primordial”.

El texto no detalla acuerdos específicos ni anuncia medidas nuevas, pero expone un canal de cooperación activo entre las autoridades guatemaltecas y funcionarios estadounidenses enfocados en redes criminales transnacionales.

El Fiscal General de la República y Jefe del Ministerio Público Dr. Gabriel Estuardo García Luna se reunió con Terrance C. “Terry” Cole Administrador de la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA).  (Ministerio Público de Guatemala)

La reunión se centró en el combate al tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas

La Fuerza Conjunta de Trabajo Alfa fue creada en 2021 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos junto con el Departamento de Seguridad Nacional. De acuerdo con la información oficial citada en el texto fuente, ese esfuerzo se orienta a combatir el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, con foco en estructuras que operan desde Guatemala, El Salvador, Honduras y México.

Ese dato coloca la reunión en un marco más amplio que una visita protocolaria. El equipo encabezado por Bauer forma parte de una estructura diseñada específicamente para perseguir organizaciones dedicadas al traslado ilegal de migrantes y a la explotación de personas, dos delitos que tienen impacto directo en la ruta regional hacia Estados Unidos.

La embajada presentó el encuentro como parte de un fortalecimiento de la cooperación bilateral. En su publicación, sostuvo que el objetivo es avanzar hacia “socios más fuertes” y “comunidades más seguras”, una fórmula con la que vinculó la coordinación judicial con la seguridad de ambos países.

El acercamiento adquiere relieve porque el propio texto publicado lo ubica después de “años de una distancia marcada” entre Estados Unidos y el Ministerio Público. La gestión de García Luna aparece así asociada a una recomposición de vínculos con agencias y funcionarios estadounidenses que participan en investigaciones criminales y esquemas de asistencia técnica.

El encuentro se suma a contactos recientes con la DEA y la política antidrogas de Estados Unidos

La reunión con Bauer no fue un hecho aislado. El texto también consigna que García Luna sostuvo recientemente un encuentro con Terrance C. “Terry” Cole, administrador de la DEA, para intercambiar valoraciones sobre el trabajo del Ministerio Público en el combate a la corrupción, el narcotráfico y el lavado de dinero u otros activos.

En esa conversación, ambas partes coincidieron en la relevancia de herramientas como la cooperación internacional, el intercambio de información legal, criminal y financiera, la extradición y la extinción de dominio.

Según la información incluida en el material de origen, esos mecanismos fueron presentados como la base de una alianza estratégica bilateral frente al crimen organizado transnacional.

García Luna agradeció en ese marco la disposición de la DEA para continuar con la cooperación y coordinación retomada desde que asumió el cargo. El encuentro se realizó durante la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas en Buenos Aires, una cita a la que el fiscal general fue invitado.

Esa conferencia, organizada por la DEA y el Ministerio de Seguridad de Argentina, reunió a representantes de más de 100 países miembros y observadores. Su propósito, según el texto fuente, fue fortalecer la cooperación operativa internacional contra el narcotráfico.

Durante esa actividad, el jefe del Ministerio Público también se reunió con Sara A. Carter, directora de la Oficina Nacional para el Control de Drogas, la ONDCP. Allí dialogaron sobre prioridades y líneas de trabajo de Guatemala y Estados Unidos frente al narcotráfico.

La información de origen añade que en ese intercambio se destacó la continuidad del apoyo a las unidades antinarcóticos del Ministerio Público y a las fiscalías y unidades dedicadas al lavado de dinero y otras formas de financiamiento ilícito.

Ese respaldo fue vinculado con la lucha contra la corrupción, los carteles de la droga, grupos terroristas y estructuras de poder, incluso políticas, que apoyen o reciban apoyo del narcotráfico.