La Fiscalía citó a Guillermo Alfonso Jaramillo a una audiencia de conciliación por la presunta revelación de información reservada sobre Kevin Acosta - crédito Colprensa

La Fiscalía General de la Nación citó al exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo a una audiencia de conciliación por la presunta divulgación de información reservada sobre Kevin Acosta, el niño de siete años con diagnóstico de hemofilia que habría fallecido después de que inconsistencias en la entrega de sus medicamentos.

Según se conoció en la mañana del martes 8 de septiembre, el diligencia quedó programada para el lunes 14 de septiembre desde las 9:30 a. m., y hace parte de una indagación por el delito de revelación de secreto contra el exministro del gobierno Petro.

Hasta donde se conoce, el ente acusador programó el encuentro para que Jaramillo comparezca ante los representantes de las víctimas en una etapa previa a una eventual acción penal.

La citación se relaciona con las declaraciones públicas que Jaramillo hizo cuatro días después de la muerte de Kevin Acosta. El entonces ministro habló sobre la condición médica del menor y sobre aspectos de su fallecimiento.

La madre de Kevin Arley Acosta Pico responsabiliza al sistema de salud colombiano por la muerte de su hijo debido a la demora en la entrega de Emicizumab - crédito Ministerio de Salud/Redes sociales

La familia consideró que esa información pertenecía a la historia clínica del niño y que no debía difundirse. A partir de esa postura, los representantes de Kevin presentaron una denuncia por una posible vulneración de datos reservados.

Por su parte, la representación de la familia ya anunció que no pretendía conciliar con Jaramillo. Manuel Villanueva, abogado de los familiares de Kevin, sostuvo ante Noticias RCN que la diligencia será la primera ocasión en la que el exministro deberá comparecer ante la justicia por este caso y frente a los representantes de las víctimas.

“Es la primera vez que Guillermo Alfonso Jaramillo le da la cara a la justicia y especialmente a las víctimas dentro del proceso de la muerte de Kevin Arley”, dijo Villanueva al medio. El abogado vinculó esa comparecencia con el proceso que rodea la muerte de Kevin Arley.

La posición de la familia es que el caso no puede resolverse mediante una conciliación, en medio de las fuertes críticas al sistema de salud que, entre otras, no dio atención oportuna al diagnóstico del menor. “La vida de un niño no se puede conciliar”, concluyó el representante.

Esta es la denuncia ante la Fiscalía del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, en el caso de la muerte de Kevin Acosta - crédito suministrada a Infobae Colombia

Si no se produce un acuerdo, la Fiscalía podrá continuar con las etapas previstas en la indagación. El organismo deberá establecer si existen elementos suficientes para determinar responsabilidades por la conducta investigada.

La citación no implica que Jaramillo haya sido declarado responsable. La diligencia tiene carácter preliminar y se limita a la investigación sobre la presunta revelación de secreto.

La muerte de Kevin Acosta mantiene abiertas las preguntas por su tratamiento

La denuncia por la información médica se desarrolla mientras la familia reclama respuestas sobre las circunstancias que rodearon la muerte del niño. El caso generó repercusión nacional por las dificultades que, según sus allegados, enfrentó para acceder al tratamiento que requería.

Kevin padecía hemofilia, una enfermedad que afecta la capacidad de coagulación de la sangre. Su condición exigía un manejo médico permanente y la aplicación periódica de un medicamento.

La familia sostuvo que no conciliará con Jaramillo y vinculó el caso con las críticas al sistema de salud por la falta de atención oportuna al diagnóstico del menor - crédito imagen Ilustrativa Infobae

La madre del menor denunció que su hijo tuvo problemas para recibir ese tratamiento a tiempo. Según su relato, el 9 de febrero Kevin sufrió una caída mientras montaba bicicleta. Para entonces, el niño acumulaba 57 días sin recibir el medicamento, pese a que el tratamiento debía aplicarse cada 28 días.

El estado de salud del menor se agravó después de ese episodio y Kevin murió a los siete años. La familia sostiene que las dificultades para obtener el fármaco de manera oportuna fueron determinantes en el desenlace.