São Paulo, 8 sep (EFE).- El senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro acusó este martes a la cúpula de la Policía Federal de Brasil de perseguir a "adversarios políticos" del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, después de que un juez de la Corte Suprema ordenara la suspensión del director del cuerpo por supuestas irregularidades.
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro se refirió al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, apartado del cargo de forma preventiva, como el "compañero, camarada, amigo, hermano, colega, socio, aliado, delegado, recomendado y mandado de Lula".
El aspirante del Partido Liberal, que viene recortando distancias con respecto a Lula en los sondeos de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre, buscó así asociar al dirigente progresista con Rodrigues.
"El grupo especial de Lula en la Policía Federal ha quedado oficialmente desenmascarado. Que la honorable y gloriosa Policía Federal vuelva a tener autonomía para ir detrás de los delincuentes, y no de los adversarios políticos de Lula", señaló en sus redes sociales.
Rodrigues dirige la Policía Federal desde enero de 2023, cuando Lula lo nombró a los pocos días de asumir el poder.
Este martes, el juez del Supremo Andre Mendonça dictó su suspensión preventiva como último responsable del supuesto "monitoreo sistemático" e ilegal de autoridades del país, incluido el propio Mendonça.
Rodrigues se ha visto salpicado en un grave escándalo que ha sacudido de lleno a la Corte Suprema, la máxima instancia judicial del país, y que tiene como protagonista a Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por un fraude millonario en el sistema financiero.
Vorcaro era el dueño del Banco Master, desde el cual tejió una enorme e influyente red de contactos con altas autoridades brasileñas, desde jueces del Supremo a líderes políticos de diversas ideologías.
En este contexto, la Policía halló mensajes entre Vorcaro y el juez del Supremo Alexandre de Moraes, a quien le pidió protección frente a las investigaciones y hasta le consultó, días antes de ser detenido, si debía abandonar el país.
Vorcaro también celebró contratos millonarios con el despacho de abogados de la esposa de De Moraes, Viviane Barci, ofreció viajes de lujo a su familia y emitió tarjetas de créditos con un límite de 300.000 reales (unos 60.000 dólares) para los hijos del magistrado, según los autos de la investigación.
De Moraes, por su parte, pidió investigar a Mendonça por supuestas irregularidades en la conducción del caso, basándose en un informe de la Inteligencia de la Policía Federal sin valor probatorio.
En este contexto, Mendonça ordenó la suspensión, a raíz de una denuncia del derechista partido Nuevo, del jefe de la Policía Federal y del director de Inteligencia del cuerpo, Leandro Almada da Costa, agravando la crisis institucional en el país. EFE
