Entre colchones rotos, veladoras de

Colchones tirados en el piso, garrafones de agua alineados sobre las camas y altares con figuras de la Santa Muerte de distintos tamaños conforman el retrato visual del inmueble en Tecalitlán donde el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantenía recluidos al menos ocho hombres reclutados por la fuerza, varios de ellos con lesiones físicas evidentes. De acuerdo con las autoridades, esta finca servía como un hospital clandestino para la organización.

Las fotografías del cateo, difundidas por la Fiscalía General del Estado de Jalisco, documentan un espacio dividido entre cuartos de reclusión, una bodega de víveres, una zona doméstica con cocina y un patio donde personal ministerial realizó trabajos de excavación con equipo de georradar. Cada habitación cuenta una parte distinta de la rutina que ahí presuntamente se imponía.

Altares de diversos santos y veladoras de “destierro”

(Cortesía)

En el primer cuarto revisado, un mueble oscuro sostiene una figura de la Santa Muerte de gran tamaño, vestida con una túnica multicolor en rojo, verde y azul, con una hoz en una mano y un rosario en la otra. A su lado, otra figura completamente negra, con capa y guadaña, carga un globo terráqueo pintado en verde y azul entre las manos óseas.

El altar se completa con piezas más pequeñas: figuras doradas, blancas y una con capa a lunares, además de un cráneo decorativo y un camión de juguete colocado entre las veladoras encendidas.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Dos cajas de cartón abiertas y una manta con estampado de leopardo y cebra cubren parte del mueble, mientras un ventilador de pie permanece a un costado, como parte del mobiliario cotidiano de la habitación.

En otro punto del inmueble, sobre un estante distinto, tres veladoras llevan etiquetas específicas: “Santa Muerte”, “Destierro” y “Muerte Ciega-Sordo-Muda”. Junto a ellas, dos figuras hechizas construidas con botellas recicladas y decoradas a mano —una en tonos amarillo y azul con una figura tipo búho, otra en dorado y rosa adornada con billetes y monedas— sugieren un altar armado con materiales improvisados.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

En una tercera habitación, un pequeño altar distinto se instala en la esquina superior de un cuarto con paredes de madera. Una Santa Muerte rodeada por al menos diez veladoras encendidas sobre un mantel floreado, ilumina dos colchones colocados justo debajo. Sobre uno de los colchones descansa un teléfono celular.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Una imagen religiosa distinta, un retrato enmarcado de un San Judas Tadeo, cuelga en otro cuarto sobre un tendedero improvisado con toallas y una playera azul.

Jesús Malverde, el santo patrono del narco en Sinaloa, también tiene presencia en el inmueble: una figura suya estaba estampada en una gorra en el piso.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

En un pasillo distinto, un cuadro pintado directamente sobre la pared muestra un esqueleto con sombrero vaquero acompañado de un gallo, uno de los símbolos que suelen asociarse con Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, exlíder del CJNG conocido también como “El Señor de los Gallos”. El grabado incluye además hojas de marihuana y aves de colores, con un texto que resulta parcialmente ilegible en la fotografía disponible.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Muletas, botas ortopédicas y colchones rotos

La escena médica del inmueble aparece dispersa entre las habitaciones. En una de ellas, una bota ortopédica negra reposa sobre una mesa plegable de madera, junto a un rollo de papel higiénico y una botella de agua. A pocos metros, muletas metálicas se apoyan contra un sillón cubierto de ropa y bolsas negras.

Detenidos con visibles heridas. (FGE Jalisco)

Las fotografías de los detenidos, tomadas de espaldas durante la presentación ante medios, muestran a un hombre con una bota inmovilizadora negra en el pie, alineado junto a otros seis hombres esposados frente al mural de la Fiscalía del Estado de Jalisco.

Detenidos con visibles heridas. (FGE Jalisco)

Otra imagen, enfocada en las piernas de los presentados, exhibe esa misma bota ortopédica junto a sandalias, tenis blancos y botas tácticas color arena; una segunda bota ortopédica, con un detalle azul, aparece en otro de los detenidos, lo que indica que las lesiones no se limitaban a una sola persona entre los señalados como captores.

El fiscal Salvador González de los Santos explicó en conferencia de prensa que al menos dos de los liberados usaban aparatos para caminar, mientras otros habían sido intervenidos quirúrgicamente con clavos para tratar sus lesiones.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Pensamos que estas atenciones que tenían eran muy especializadas y se sigue investigando para verificar quién les proporcionaba estos servicios”, declaró el funcionario.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Los colchones donde dormían los reclutados aparecen rotos, con las costuras abiertas y las telas a rayas desgastadas por el uso. En una de las habitaciones más oscuras, tres colchones alineados en el piso, cubiertos con cobijas de flores en tonos morado y gris, quedan frente a una televisión apagada cuya única señal de vida es una luz roja indicadora. Dos ventiladores de pie, uno a cada extremo del cuarto, completan el mobiliario de un espacio sin ventanas visibles.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Cajas de verduras y garrafones de agua

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

La bodega contigua a las habitaciones almacena huacales de plástico con jitomates, chiles serranos, zanahorias, un nabo, mallas de cebolla y papa, además de costales de sal o arroz y latas de conserva apiladas. Las paredes de ladrillo, ennegrecidas por el humo en una de sus secciones, sugieren el uso constante del espacio como área de cocina o almacenamiento de alimentos.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

En medio de esos huacales de alimentos, una casa de juguete en tonos azul y blanco aparece recargada contra la pared, y en otra imagen del predio se distinguen piezas de mobiliario infantil de color rosa, detalles que no encajan con el resto del inventario adulto del inmueble y que abren la duda sobre la presencia previa de menores o de una familia en la propiedad.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

En una habitación distinta, una cama individual aparece cubierta no por ropa de cama, sino por una fila de garrafones de agua vacíos alineados de cabecera a pie de cama.

El patio trasero del inmueble, techado con una lona improvisada entre muros de ladrillo sin aplanar, concentra más huacales de madera y plástico, cubetas y bolsas negras, junto a un lavadero de concreto donde descansan garrafones azules adicionales. Ropa tendida —toallas, playeras y una prenda rosa— cuelga de cuerdas atadas entre los postes del techo improvisado.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Una zona distinta del inmueble, con aspecto de cocina o sala, alberga un refrigerador y un dispensador de agua. En esa misma habitación cuelga un cuadro con la imagen de un bebé o una muñeca, un objeto que contrasta con el resto del entorno.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Entre los detalles menores registrados durante la diligencia: un plato rojo con una manzana, un tubo de pasta dental y una cajetilla de cigarros marca “Económicos” quedaron esparcidos sobre un colchón a cuadros.

Mochilas tácticas en verde olivo, bolsas de dormir azules y ropa amontonada sobre las camas completan el inventario visual de un inmueble que, según la Fiscalía de Jalisco, operaba como sitio de resguardo y recuperación para reclutados heridos del crimen organizado.

(Cortesía)

Un equipo de georradar exploró el subsuelo del predio

Autoridades realizan labores de inspección en la zona.  (FGE Jalisco)

En el patio principal, personal de la Fiscalía utilizó un equipo identificado como OKM Gepard GPR 3D sobre una excavación rectangular de tierra oscura, delimitada con placas negras dispuestas en forma de rejilla. Un letrero colocado en el suelo marcaba la zona como “Zona 10”.

Parte de lo encontrado en el hospital clandestino del CJNG en Tecalitlán. (FGE Jalisco)

Un agente con chaleco táctico remueve tierra con una barra metálica mientras otro opera el dispositivo conectado a una antena. Fragmentos de cemento, ladrillo y botellas de plástico quedan visibles entre la tierra removida, en lo que las fotografías documentan como un trabajo de prospección de suelo cuyo objetivo específico no ha sido confirmado públicamente por la autoridad.

Solo uno de los nueve rescatados tenía ficha de desaparición

Autoridades realizan labores de inspección en la zona.  (FGE Jalisco)

De las nueve personas encontradas en la finca, únicamente un joven de 20 años originario de San Pedro Tlaquepaque contaba con una ficha de desaparición registrada ante las autoridades.

Los otros ocho hombres, aunque también permanecían privados de su libertad, no habían sido reportados formalmente como desaparecidos por sus familias, de acuerdo con la Fiscalía.

González de los Santos señaló además que el grupo reclutado “operaba principalmente hacia Jalisco y Michoacán, que es donde opera el grupo que ustedes ya conocen en esta zona”, una forma indirecta de referirse al Cártel Jalisco Nueva Generación sin nombrarlo de manera textual dentro de las indagatorias.

Además de lo documentado en las fotografías, la Fiscalía reportó formalmente el aseguramiento de material vegetal verde con características de droga, una báscula gramera, botas tácticas y 100 cartuchos útiles calibre 5.56 x 45, junto con los medicamentos y el material ortopédico hallado en el inmueble.

El hallazgo de Tecalitlán no es el primer centro de atención médica vinculado al CJNG identificado por las autoridades. En 2019, información de inteligencia federal ubicó, en la comunidad El Acíhuatl, municipio de Villa Purificación, un hospital construido por órdenes de “El Mencho”.

(X @fidelps)

Ese inmueble, un edificio blanco de grandes dimensiones ubicado a no más de 50 kilómetros de Villa Purificación, fue equipado para atender al capo, su familia y su círculo de seguridad, de acuerdo con información de inteligencia obtenida en su momento.