París, 8 sep (EFE).- Francia espera que más de un millón de personas participen en los actos de la visita de cuatro días -del 25 al 28 de septiembre- del papa León XIV, que recorrerá París, Saint-Denis, Lourdes y Metz bajo el lema 'Para que el mundo tenga vida', alternando grandes concentraciones y encuentros más íntimos, incluido uno con siete víctimas de abusos sexuales y otro con migrantes.

El viaje, con un presupuesto de 27 millones de euros, de los que la Iglesia francesa ha recaudado 5,5 millones con donaciones, ha despertado un creciente "entusiasmo" en todo el país, aseguraron en rueda de prensa los organizadores, que calculan que más de un millón de personas podrán ver presencialmente con León XIV durante su visita a Francia.

El cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, dijo que la movilización refleja una "enorme sed espiritual" que va más allá de los círculos de creyentes y que el lema de la visita resume uno de los ejes del pontificado de León XIV: la defensa de la dignidad de la vida humana frente a las múltiples amenazas que la ponen en riesgo.

En París, donde los organizadores esperan "alrededor de un millón de personas", León XIV recorrerá el viernes 25 en papamóvil unos 2,5 kilómetros por los bulevares de Montparnasse y Saint-Michel, en lo que el arzobispo de la capital, Laurent Ulrich, describió como el primer gran encuentro popular con el "entusiasmo" de los parisinos y con el repique de las campanas de fondo.

Después se reunirá con sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, personas consagradas y seminaristas en la catedral de Notre-Dame, tras lo cual el pontífice visitará la sede de la Unesco, donde pronunciará un discurso sobre inteligencia artificial (IA), juventud, paz y diálogo interreligioso.

Cuestiones que también se espera que aborde después en el Estadio de Francia, situado en la localidad de Saint-Denis (afueras de París), donde hablará con unos 80.000 jóvenes.

El sábado 26, el papa visitará la Maison Bakhita, dedicada a refugiados y migrantes, y se reunirá en el Instituto Católico de París con catecúmenos y recién bautizados.

Pero el momento destacado del día será la misa multitudinaria en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos, uno de los grandes momentos del viaje; un acto que los organizadores esperan que proyecte un mensaje de "unidad y fraternidad" al conjunto de la sociedad francesa, en un momento que, según el arzobispo de París, puede ser especialmente significativo para un país que necesita reforzar esos vínculos.

En el santuario de Lourdes, donde se prevé una afluencia de unas 225.000 personas durante la tarde del sábado y el domingo 27, León XIV asumirá un doble papel, según el obispo de Tarbes-Lourdes, Jean-Marc Micas: "peregrino y pastor".

Como peregrino realizará los gestos tradicionales al llegar a la gruta: tocar la roca, beber agua, encender una vela, arrodillarse y rezar en silencio. Como pastor universal de la Iglesia presidirá la procesión mariana de las antorchas y la misa.

Uno de los momentos más esperados será su encuentro con siete víctimas de abusos sexuales en la Iglesia. El formato reducido responde al deseo del propio papa de mantener un diálogo "verdaderamente interpersonal", explicó el portavoz de la Conferencia de los Obispos de Francia, Pierre-Antoine Bozo.

Las siete personas fueron seleccionadas para garantizar diversidad de perfiles, con hombres y mujeres víctimas de abusos tanto en la infancia como en la edad adulta y procedentes de distintos ámbitos, como la vida religiosa, las diócesis, las escuelas y las parroquias.

La última etapa será el lunes 28 en Metz, en la región de Mosela, territorio marcado por las guerras, incluidas las dos mundiales, y posteriormente por la reconciliación franco-alemana, recordó su obispo, Philippe Ballot.

Unas 40.000 personas han manifestado ya su intención de acudir a Metz, aunque los organizadores no descartan una asistencia de entre 50.000 y 100.000 personas.

León XIV mantendrá allí un encuentro interreligioso y pronunciará un discurso sobre las raíces de Europa, la paz y la unidad.

La catedral solo puede acoger a unas 2.000 personas, pero la misa podrá ser seguida por unas 12.000 gracias a pantallas en el exterior.

León XIV también recorrerá unos dos kilómetros por las calles de Metz para facilitar un encuentro directo con la población, entre ellos niños enfermos en fase terminal. EFE

(vídeo)