El presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro canadiense Mark Carney anunciaron el domingo en San Pedro y Miquelón un acercamiento entre Francia y Canadá basado en la defensa de su soberanía, en medio de las tensiones de ambos países con Estados Unidos.
El encuentro también consolidó la aproximación canadiense a la Unión Europea, después de que Bruselas propusiera que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” del bloque tras una visita de Carney a la capital belga.
La cita tuvo lugar en el único territorio francés que permanece en América del Norte, un archipiélago situado cerca de Terranova y con menos de 6.000 habitantes. Carney fue el primer jefe de gobierno canadiense en visitar San Pedro y Miquelón, mientras que el viaje de tres días de Macron fue el primero de un presidente francés al archipiélago en más de una década.
La dimensión territorial del encuentro estuvo atravesada por un mensaje reciente de Trump. El lunes anterior, el presidente estadounidense difundió un mapa de América del Norte, Groenlandia, México, parte de América Central, el Caribe e Islandia cubiertos por la bandera de Estados Unidos, que incluía territorios franceses como Guadalupe, Martinica y San Pedro y Miquelón, y se sumaba a sus alusiones a Canadá como el 51.º estado estadounidense.
Soberanía como eje del vínculo bilateral
Durante la conferencia de prensa conjunta, Macron declaró: “Creemos juntos que nuestros países son dos grandes naciones independientes y que quieren seguir siéndolo”.
Carney vinculó esa posición con una lectura política de la historia. Tras rendir homenaje junto a Macron a los habitantes del archipiélago que se alistaron en las Fuerzas Francesas Libres durante la Segunda Guerra Mundial, afirmó: “La historia recuerda a quienes defienden su soberanía, a quienes se mantienen fieles a sus valores”.
El presidente francés sostuvo que la relación bilateral se apoya en principios comunes y en una visión compartida sobre la autonomía estratégica. En ese marco, dijo: “Creemos en la democracia, el Estado de derecho, el respeto al comercio libre y justo, la ciencia en la que basamos nuestras decisiones y la autonomía estratégica que defendemos”.
Macron ha sostenido que el segundo mandato de Trump refuerza la necesidad de que Europa gane autonomía, sobre todo en materia de seguridad. Carney, que definió a Canadá como “el más europeo de los países no europeos”, respaldó la propuesta de profundizar los vínculos con el bloque comunitario.
La cooperación incluirá pesca, seguridad, energía e IA
Macron anunció que Francia y Canadá trabajarán para estrechar su cooperación en pesca, seguridad y energía. El planteo abarca sectores vinculados con la ubicación estratégica de San Pedro y Miquelón en el Atlántico Norte.
Carney propuso además una coordinación entre Francia, Canadá, Estados Unidos y China en materia de inteligencia artificial. En el encuentro con Macron, señaló: “Tenemos que unir fuerzas para asegurar una regulación adecuada y velar por que la IA sea segura y eficaz”.
El primer ministro canadiense también pidió profundizar los lazos entre su país, Francia y la Unión Europea. Al referirse a esa agenda, expresó: “Ha llegado el momento de estrechar nuestros vínculos entre Canadá y Francia, entre Canadá y la Unión Europea: vínculos basados en los valores que compartimos”.
A su llegada al archipiélago el sábado por la noche, Macron descartó las especulaciones sobre el estatus del territorio francés. “Hay ideas extrañas sobre este asunto”, afirmó.

