El médico y epidemiólogo italiano Franco Berrino, de 81 años, se convirtió en una voz de referencia en temas de nutrición y salud. Con cientos de miles de seguidores en redes sociales, suele compartir recomendaciones para quienes buscan mejorar sus hábitos alimentarios y apostar por la longevidad.

En una entrevista reciente, el especialista detalló cómo debería ser, según su experiencia, el desayuno perfecto. “Para el desayuno yo recomiendo muesli, tortas de garbanzos, kéfir, fruta cocida, semillas tostadas, pan, té verde, infusiones… Nada de azúcares añadidos”, remarcó Berrino, al hacer hincapié en la importancia de evitar los productos dulces y ultraprocesados a primera hora del día.

Sobre el café, una costumbre muy arraigada en muchas culturas, el médico fue claro: “El café sí, pero solo de vez en cuando, que crea adicción…”, en declaraciones para El Mundo.

Así, desaconsejó el consumo diario y sugirió reemplazarlo por infusiones o té verde, opciones que considera más saludables para arrancar la jornada.

Qué recomienda Franco Berrino para un desayuno saludable

Berrino propuso una lista de alimentos que, según su visión, aportan energía y ayudan a mantener el peso bajo control. Entre sus sugerencias figuran el kéfir, las semillas tostadas, el muesli, las tortas de garbanzos, la fruta cocida y el pan. Además, recomendó acompañar el desayuno con infusiones o té verde en lugar de café.

El especialista insistió en la importancia de evitar los azúcares añadidos, presentes en productos como mermeladas, dulces y bebidas azucaradas. Según Berrino, este cambio puede mejorar la resistencia a la insulina y favorecer una mayor y mejor energía durante el día.

Por qué desaconseja el café y los productos dulces en el desayuno

Para Berrino, el café puede generar dependencia si se consume todos los días. Por eso, aconsejó tomarlo solo de manera ocasional y no como parte de la rutina diaria. En cuanto a los productos dulces, el médico explicó que eliminarlos del desayuno ayuda a mantener el peso y a evitar picos de glucosa, lo que repercute en la salud a largo plazo.

El epidemiólogo italiano sostuvo que adoptar estos hábitos puede contribuir a una vida más larga y saludable, como él mismo lo demuestra a sus 81 años, activo y con una agenda cargada de actividades.