El exministro de Justicia y expresidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha expresado que la compra por parte del Canal de Isabel II de la empresa colombiana Inassa tuvo informes "favorables" y ha defendido que no causó "absolutamente" ningún perjuicio ni para el ente ni para la región.

Así se ha expresado Ruiz-Gallardón este martes en su declaración como testigo en el primer juicio del 'caso Lezo', centrado en la compra de la sociedad Inassa por parte del Canal de Isabel II en el año 2001.

Ruiz-Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid cuando se realizó la operación, ha respondido a la fiscal que, en ese momento, no conocía el plan de expansión de la empresa pública de aguas, si bien sabía que "había un propósito de expansión que venía de cinco años antes, cuando todavía gobernaba el presidente Joaquín Leguina".

Así, ha señalado que la primera noticia sobre la compra la tuvieron a través de los medios de comunicación pocos días antes de que se celebrase el Consejo de Gobierno que aprobaría la mencionada operación.

EL CANAL, UN SERVICIO "MODÉLICO"

En este punto, ha explicado que el acuerdo del Consejo tenía tres puntos: "El primer punto era la autorización de la constitución de la sociedad Canal Extensia. El segundo punto era la autorización a esta sociedad para la adquisición de unos activos, que son los activos que se buscaba gestionar, que era el 75% por ciento de Inassa. Y el tercer acuerdo era una autorización de endeudamiento para poder realizar esa operación".

Cabe recordar que la Fiscalía identificó en su escrito de acusación a Canal Extensia como "una sociedad vehículo de nueva creación" para llevar a cabo la compra. Ante ello, Ruiz-Gallardón ha señalado que, "en el tráfico mercantil, la adquisición de activos a través de vehículos es algo absolutamente usual".

De este modo, ha defendido que los informes de legalidad de la operación fueron "favorables" y relataban que "no había objeción alguna para realizar la operación", por lo que entendió que si los responsables de dichos informes "tuvieron acceso a esa información y vieron que la adquisición de los activos, en lugar de por adquisición directa, se hacía a través de un vehículo, no le dieron ningún tipo de trascendencia jurídica".

Por otro lado, la abogada de uno de los acusados ha preguntado al expresidente regional "si se vio alterado el día a día del Canal de Isabel II como consecuencia de la compra de Inassa" o si hubo algún tipo de "perjuicio para los ciudadanos de Madrid".

"Absolutamente ninguno", ha espetado Ruiz-Gallardón, para añadir que el Canal de Isabel II "ha seguido prestando con la eficiencia de siempre un servicio que, por otro lado, ha sido modélico".