
El asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda el 25 de julio de 2024 en el rancho Huertos del Pedregal, en las afueras de Culiacán, marcó el preludio de una guerra que estallaría semanas después. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) fue ultimado en el mismo lugar donde Ismael El Mayo Zambada fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo, para ser entregado a autoridades de Estados Unidos.
Desde entonces, la disputa entre las facciones conocidas como La Chapiza y La Mayiza se desató formalmente el 9 de septiembre de 2024 y, dos años después, ha dejado un reguero de víctimas que va de ganaderos y sindicalistas a diputados y funcionarios municipales.
La guerra entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa nació de una acusación de traición. Guzmán López convocó a Zambada a una reunión en Culiacán con el pretexto de mediar en el conflicto político entre Cuén Ojeda y el gobernador Rubén Rocha Moya por el control de la UAS; al llegar, el capo fue encapuchado, atado y trasladado por la fuerza hasta El Paso, Texas. Desde ese 25 de julio de 2024, el estado de Sinaloa acumula, según el seguimiento más amplio que incorpora registros oficiales, colectivos y documentación periodística, 3.821 muertes violentas y 4.406 personas desaparecidas.
Cuén Ojeda: el caso que detonó la crisis y sus contradicciones
La Fiscalía de Sinaloa sostuvo inicialmente que Cuén Ojeda murió en un intento de robo de vehículo en una gasolinera de la comunidad La Presita. La versión se derrumbó cuando la FGR detectó rastros de sangre del político en el rancho Huertos del Pedregal, a 12 kilómetros del lugar señalado por las autoridades estatales.

El Mayo Zambada lo dijo sin rodeos en una carta difundida en agosto de 2024 por su abogado Frank Pérez: “Lo mataron a la misma hora y en el mismo lugar donde me secuestraron. Héctor Cuén era amigo mío desde hacía mucho tiempo, y lamento profundamente su muerte.” El cuerpo del exrector presentaba cuatro impactos de bala en las piernas y un fuerte hematoma en la cabeza, lesiones que la Fiscalía estatal no explicó de forma satisfactoria.
La FGR vinculó directamente a Guzmán López con el homicidio de Cuén, el secuestro de Zambada y la desaparición forzada de otras personas presentes en la finca ese día. La investigación permanece abierta y el gobernador Rocha Moya, quien negó haber asistido a la reunión, no ha sido citado a declarar ni siquiera como testigo, según reportó el periodista Rubén Mosso a través de Milenio.
Faustino Hernández Álvarez y Homar Salas Gastélum: el sector ganadero y sindical en la mira
Treinta días después de que la guerra se declarara formalmente, el 30 de septiembre de 2024, un comando armado llegó al domicilio de Faustino Hernández Álvarez en el fraccionamiento Parque Alameda, en el sector Tres Ríos de Culiacán. Los atacantes lo ultimaron junto a su colaborador Jesús cuando el dirigente salía de su casa.
Hernández Álvarez era presidente de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa, había sido diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en dos periodos —2004-2007 y 2018-2021— y fue candidato a la alcaldía de Culiacán en 2021. Su muerte marcó el primer golpe visible del conflicto contra el sector agrícola y ganadero de la entidad.

El sindicalismo recibió su propio embate el 30 de abril de 2026. Homar Salas Gastélum, secretario general electo del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), fue acribillado junto a su escolta Benjamín cuando salía de su domicilio en el fraccionamiento Brisas del Humaya, al norte de la ciudad.
El ataque no fue el primero contra Salas Gastélum. El 18 de febrero, un grupo armado había baleado su domicilio por la mañana, horas después de que ganara las elecciones sindicales. Salas iba a asumir el cargo el 19 de mayo, para el periodo 2026-2029; no llegó a tomarlo.
Los diputados de Movimiento Ciudadano atacados a metros del Congreso de Sinaloa
El 28 de enero de 2026, los legisladores Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda, de Movimiento Ciudadano, se dirigían al aeropuerto de Culiacán para asistir a una convención nacional de su partido en la Ciudad de México. Sujetos armados interceptaron su vehículo sobre el Paseo Niños Héroes, en pleno centro de la capital sinaloense, minutos después de que ambos salieran del Congreso del Estado.
Torres Félix, exalcalde de Culiacán, recibió impactos que le afectaron el cráneo y requirió dos cirugías para drenar el cerebro y reconstruir una mano. Montoya Ojeda perdió un ojo, fue sometida a cirugía reconstructiva y fue dada de alta el 2 de febrero; el legislador permaneció en terapia intensiva.

El secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el ataque fue perpetrado por una célula de Los Chapitos. La Fiscalía de Sinaloa identificó la participación de al menos seis personas, a partir del análisis de cámaras de vigilancia y huellas dactilares en dos vehículos relacionados con el atentado.
Seis días después del ataque fue detenido Jesús Emir “N”, alias Compa Güero y/o Radio 13, señalado como operador logístico de Los Chapitos. Las autoridades le decomisaron 55 dosis de cristal, un arma larga, dos cargadores, un vehículo y dos equipos telefónicos.
Los síndicos de Tepuche: dos funcionarios asesinados en el mismo cargo en 2026
La comunidad de Tepuche, al norte de Culiacán, perdió a dos síndicos en el transcurso de cinco meses. El 31 de marzo de 2026, Héctor Bartolo Zamudio Ríos fue ultimado al interior de una patrulla oficial mientras se trasladaba por el fraccionamiento Villa Universidad.
Tras su muerte, el 18 de abril de 2026, David Guadalupe Ramírez González asumió el cargo para el periodo que concluye el 31 de marzo de 2029. Su mandato duró menos de cinco meses.

La madrugada del 4 de septiembre de 2026, un grupo armado irrumpió en el domicilio del síndico y se lo llevó. Su hermano Manuel Enrique, de 48 años, intentó impedirlo y recibió un disparo en la cabeza; falleció horas después en un hospital de Culiacán.
El cuerpo de David Guadalupe fue hallado ese mismo día, con múltiples impactos de bala, en el patio de una granja de la sindicatura de Tepuche. La Fiscalía General del Estado abrió investigaciones para determinar si ambos homicidios están vinculados entre sí.
El balance de dos años: más de 3.800 muertos y líderes prófugos
A dos años del inicio del conflicto, las cifras del seguimiento más amplio disponible contabilizan 3.821 homicidios dolosos, 4.406 desapariciones y 12.445 vehículos robados en Sinaloa. El Gobierno federal reportó que la tasa de homicidios bajó de un máximo de 6,9 diarios en junio de 2025 a 3,3 durante julio de 2026, una reducción del 52 por ciento, aunque los asesinatos y los ataques armados continuaron en los primeros días de septiembre en Culiacán, Mazatlán y otras zonas.
Más de 40 operadores relevantes de ambas facciones han sido detenidos o abatidos en estos dos años, de acuerdo con el recuento publicado por Noroeste el 9 de septiembre de 2026. Los principales líderes de La Chapiza y La Mayiza permanecen prófugos, y el conflicto que comenzó con la traición de una reunión sigue sin un desenlace a la vista.




