Fernando “Güere” Pellico fue asesinado el 26 de julio de 2014 y se transformó en uno de los casos más emblemáticos de gatillo fácil y violencia institucional en la provincia de Córdoba. "Güere", en ese momento un joven de 18 años, regresaba en moto junto a su primo, Maximiliano Peralta, tras comprar bebidas en un almacén en el barrio popular Los Cortaderos, en cercanías al barrio Los Boulevares, de la ciudad de Córdoba. Sin mediar voz de alto, los policías Lucas Gastón Chávez y Rubén Alfredo Leiva dispararon desde el patrullero contra los jóvenes. Pellico recibió un disparo letal en la nuca y su primo resultó herido en una pierna. En diciembre de 2016, la Cámara 8ª del Crimen condenó a prisión perpetua a ambos policías por homicidio calificado y lesiones calificadas, doblemente agravados por el uso de arma de fuego y por su condición de policías. En marzo de 2019, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba ratificó la sentencia máxima al desestimar definitivamente la versión policial. "Es un momento doloroso, triste... mucha emoción, a este lugar no me gusta venir, porque acá lo asesinaron", dijo visiblemente emocionada Ana María, mamá de Güere, en la inauguración de un monolito en memoria de su hijo.