
El Gobierno Regional de La Libertad exigió este domingo la presencia inmediata de la presidenta Keiko Fujimori y del fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, en Trujillo tras el asesinato de cuatro personas y el secuestro de un empresario registrado durante la madrugada en la ciudad.
A través de un comunicado, la administración regional expresó su “profunda indignación” por el ataque y reclamó al Ejecutivo mayores acciones contra las organizaciones criminales que operan en la región.
“Esto es intolerable. La Libertad exige seguridad para sus ciudadanos”, señaló la institución al mencionar que ha cumplido con su responsabilidad en materia de seguridad mediante una inversión superior a los 100 millones de soles para fortalecer a la Policía Nacional (PNP).
Según detalló, esos recursos han sido destinados a patrulleros, tecnología, inteligencia, videovigilancia y equipamiento especializado, y aseguró que continuará destinando fondos a la lucha contra la delincuencia.

Sin embargo, consideró que el equipamiento policial no es suficiente y reclamó resultados concretos frente al avance del crimen organizado. “Pero equipar a la Policía no basta. Necesitamos resultados. Necesitamos capturas realmente trascendentes. Necesitamos recuperar el control de nuestras calles”, afirmó.
En ese sentido, solicitó la presencia de Fujimori, en su condición de jefa suprema de la PNP, y de Gálvez para que dispongan acciones contra las organizaciones criminales responsables de los hechos de violencia.
“Las estadísticas pueden mostrar avances. Pero mientras sigan asesinando, extorsionando y secuestrando liberteños, ningún resultado será suficiente y se requiere mayor apoyo del gobierno nacional”, sostuvo.
El Gobierno Regional también reclamó mayor apoyo en inteligencia operativa, persecución criminal y aplicación de la ley para enfrentar a las organizaciones delictivas que actúan en la región.
El pronunciamiento fue emitido horas después de que un empresario minero fuera secuestrado en el centro de Trujillo junto con sus acompañantes, luego de salir de una discoteca.

El vehículo fue interceptado cerca de la sede de la Dirección de Investigaciones Criminales (Dirincri) de la PNP por atacantes que, según testigos, vestían uniformes similares a los del Grupo Especial Contra la Lucha del Crimen Organizado (Grecco).