Bruselas, 17 sep (EFE).- La organización ecologista Greenpeace alertó hoy de que las fuertes subidas de los precios del transporte público en Europa, con incrementos en la mitad de las capitales analizadas y un encarecimiento del 50 % en Madrid desde 2023, socavan los esfuerzos para reducir la dependencia del petróleo.
Según un estudio de Greenpeace Europa Central y Oriental, los mayores aumentos de las tarifas en los últimos tres años se han registrado en Nicosia (67 %), Ámsterdam (55 %), Madrid (50 %), Bratislava (32 %), Berlín (29 %) y Viena (26 %).
También se encareció el transporte público en Copenhague (18 %), Bucarest (17 %), Vilna y Bruselas (10 %), Londres (10 %), Estocolmo (9 %), París (8 %) y Helsinki (5 %).
El informe señaló además que las capitales europeas más caras para los abonos de transporte son Londres, con 162 euros al mes; Ámsterdam, con 107 euros, y París, con 77 euros, una vez ajustados los precios al nivel de precios de cada país.
La ONG considera que el encarecimiento del transporte público dificulta la transición hacia formas de movilidad menos dependientes de los combustibles fósiles, en un sector que concentra el 65 % del consumo de petróleo de la UE.
Greenpeace señaló que el transporte por carretera y el aéreo son los principales motores del consumo de petróleo en Europa y advierte de que mantener elevados los precios del transporte colectivo puede desincentivar el abandono del automóvil y otros medios más contaminantes.
"Si nuestros gobiernos se toman en serio la soberanía energética, la seguridad y la acción climática, deben reducir su dependencia del petróleo", afirmó el experto en transporte de Greenpeace para Europa Central y Oriental Herwig Schuster.
La organización medioambientalista reclamó a los gobiernos nacionales y locales y a los ministros europeos de Transportes, que se reunirán en Dublín los días 20 y 21 de septiembre, que abaraten el transporte público y extiendan los denominados "billetes climáticos".
Greenpeace definió esos billetes como abonos mensuales o anuales, multimodales y de amplia cobertura geográfica, con un precio máximo de un euro al día y descuentos o gratuidad para los colectivos más vulnerables.
El estudio analiza los precios, disponibilidad y alcance de los abonos de transporte público en los 27 países de la UE, Reino Unido, Noruega y Suiza y en sus respectivas capitales. EFE


