
La situación de orden público en Guamalito, corregimiento de El Carmen, Norte de Santander, se agravó tras la salida de los policías que permanecían en la zona y la denuncia de la comunidad sobre la presencia de presuntos integrantes del ELN en lo que quedaba de la subestación.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, el alcalde José Contreras confirmó que los habitantes reportaron la toma de la subestación por parte de presuntos miembros de esa organización criminal, luego de varios ataques que dejaron la infraestructura prácticamente destruida.
El mandatario local explicó que el pasado miércoles fueron evacuados por vía aérea 21 uniformados, después de al menos tres acciones consecutivas contra la subestación. Según el reporte, el ataque más reciente había ocurrido el viernes anterior con un enjambre de drones, seguido de una nueva ofensiva el lunes.

Subestación quedó destruida
Contreras aseguró que la subestación de Policía de Guamalito fue atacada con drones el viernes y quedó con una destrucción superior al 80 %. Posteriormente, el lunes, los agresores terminaron de atacar la infraestructura hasta dejarla completamente destruida.
“El corregimiento de Guamalito, el municipio de El Carmen, fue la subestación de policía afectada el día viernes con drones y con una destrucción por más 80 %. De manera reiterada, el día lunes terminaron de atacarla y causaron una destrucción total”, detalló el alcalde.
La comunidad denunció que, después del retiro de los uniformados, presuntos integrantes del ELN ingresaron o se ubicaron en el lugar. El hecho incrementó el temor entre los habitantes, que ahora reportan la ausencia de Policía y la falta de llegada del Ejército al corregimiento.
“Lastimosamente, para el día de hoy, no contamos con policía y aún no ha llegado Ejército al corregimiento de Guamalito”, señaló Contreras, al advertir que la población permanece expuesta en medio de la presión de grupos armados ilegales.
El alcalde agregó que la información sobre la presencia del ELN fue entregada por la misma comunidad y que, según inteligencia y Fuerza Pública, a esa organización se le atribuyen los atentados contra la subestación.
Piden recuperar el control de la zona
Contreras informó que tuvo comunicación con el ministro de Defensa y con el Gobierno nacional para pedir apoyo y avanzar en la recuperación de la subestación de Policía. El llamado de las autoridades locales es a priorizar la ayuda para una región que ha sufrido ataques consecutivos.
Este jueves también se reportaron nuevos ataques y presencia de guerrilleros del ELN, según lo informado por el mandatario municipal. La situación mantiene en alerta a los habitantes, especialmente por la ausencia de una fuerza permanente de seguridad en el corregimiento.

El ataque con enjambre de drones ocurrido el viernes se registró el mismo día de otra acción violenta en Ocaña, también en Norte de Santander. Esa coincidencia reforzó las alertas sobre la capacidad de los grupos armados ilegales para coordinar ataques contra unidades de la Fuerza Pública en distintos puntos del departamento.
Guamalito venía siendo blanco de hostigamientos y acciones con explosivos que obligaron a evacuar a los uniformados. Ahora, la denuncia sobre la presunta toma de la subestación eleva la presión sobre el Gobierno para enviar refuerzos y restablecer el control institucional.
La comunidad teme que la salida de la Policía deje un vacío de autoridad aprovechado por estructuras criminales. Por eso, las autoridades locales insisten en que se requiere una respuesta urgente, no solo para recuperar la infraestructura destruida, sino para garantizar seguridad a la población civil.
El caso refleja el deterioro del orden público en Norte de Santander, donde el uso de drones explosivos y ataques reiterados contra estaciones policiales y militares ha generado una nueva preocupación para alcaldes y comunidades. En Guamalito, la prioridad ahora es restablecer la presencia de la Fuerza Pública y evitar que la subestación destruida se convierta en símbolo del control armado ilegal.




