La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, durante un operativo efectuado en una exclusiva residencia ubicada en el barrio Los Olivos, de Riohacha (La Guajira) el 4 de septiembre de 2026, reabrió el choque entre Gustavo Petro y el actual Gobierno de Abelardo de la Espriella sobre cómo enfrentar a las estructuras armadas del Caribe.

El motivo obedeció a una publicación que realizó el expresidente colombiano desde su cuenta de X, y en la que sostuvo que la prioridad de su administración era desmovilizar por completo al grupo al que pertenecía el fallecido y defendió la negociación como vía para desmontar sus economías ilegales.

Sin embargo, uno de los fragmentos de su mensaje motivó la vehemente respuesta por parte del presidente del Concejo de Bogotá Humberto ‘Papo’ Amín, que la mañana del martes 8 de septiembre de 2026 rechazó que Petro calificara a “Bendito Menor” como un “delincuente menor”.

“Petro volvió a ponerse del lado de los delincuentes y a olvidarse de las víctimas”, inicia la réplica del cabildante distrital hacia el exmandatario.

Amín expresó que Petro “ahora pretende minimizar a Arias Bendito Menor llamándolo un delincuente menor. ¿Menor para quién? ¿Para todas las familias que sufrieron por sus delitos?“

Para Amín, Petro

El presidente del Concejo de Bogotá le recordó al líder de la bancada del Pacto Histórico que “‘Bendito Menor’ tenía órdenes de captura por diferentes delitos cometidos como secuestro, extorsión, concierto para delinquir y homicidio agravado”, y por lo anterior le hizo unas preguntas a Petro: “¿Y quién habla por las madres que les tocó enterrar a sus hijos? ¿Por los comerciantes que fueron extorsionados? ¿O por los secuestrados y las familias que fueron desplazadas?“

Al final, Amín respaldó las acciones que ha realizado el jefe de Estado, al argumentar que “en Colombia no puede volverse costumbre que se proteja al victimario”, y añadió que “al delincuente no se puede premiar”.

“No más consentimiento al que le hace daño a los colombianos. Se acabaron las épocas de Gustavo Petro. Con Abelardo de la Espriella hay autoridad. Firmes por la patria”, sentenció al final de su declaración el presidente del cabildo.

Qué mas dijo Gustavo Petro luego de la muerte de alias Bendito Menor

La respuesta de Petro incorporó una explicación más amplia sobre la estrategia que, según dijo, aplicó en La Guajira y la Sierra Nevada.

El exmandatario afirmó que las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Acsn) estaban vinculados con rutas del narcotráfico que cruzan esa zona y avanzan hacia el norte de La Guajira, y que además sostenían confrontaciones con el Clan del Golfo.

Gustavo Petro defendió las decisiones adoptadas durante su Gobierno frente a las estructuras armadas que operaban en el Caribe colombiano -crédito @petrogustavo/X

Por lo anterior, Petro expuso en su mensaje vía X que su gobierno buscaba la desmovilización total de esa estructura, así como el cese de actividades de narcotráfico, secuestro y extorsión en Santa Marta y sobre el turismo de la región.

También rechazó que esa política implicara cercanía con organizaciones criminales y la presentó como una alternativa a la confrontación militar.

Para Petro, Pérez Toncel no ocupaba al comienzo un lugar central dentro de la organización, e incluso, el expresidente escribió que Pérez, era “un delincuente menor en la Guajira” que “se ganó el odio de Abelardo antes de ser presidente”.

Luego resumió el objetivo de su administración con una frase directa: “Para mi gobierno lo clave era desmovilizar la totalidad del grupo armado al que pertenecía Naim”. En la misma publicación, planteó además que la estructura habría apartado a Pérez Toncel porque lo consideraba “un muchacho loco” y sugirió que incluso pudo haber sido entregado por sus propios integrantes para quitarse un problema.

Petro defendió una salida negociada para los Conquistadores de la Sierra

Petro identificó a la organización como los Conquistadores de la Sierra y afirmó que durante su gobierno hubo conversaciones orientadas a lograr una salida negociada.

Según su versión, el grupo manifestó voluntad de una desmovilización completa y de abandonar las actividades ilícitas que desarrollaba en la región.

Esa defensa se apoyó en una tesis más amplia sobre la seguridad y el narcotráfico, en la que el exmandatario sostuvo que la reducción de la pobreza y la creación de oportunidades legales formaban parte de la estrategia para restarles base social a las organizaciones criminales, con énfasis en jóvenes y campesinos de los territorios afectados por economías ilegales.

“La mejor medida contra el narco es quitarles la población de la que alimenta sus actividades”, aseveró Petro, que más adelante agregó que su política consistía en atraer al campesinado y a la juventud de los territorios dominados por mafias, abrir un camino pacífico para su desmantelamiento e incluir en el desarrollo a las zonas afectadas.

El expresidente también afirmó que los Conquistadores de la Sierra llegaron a plantear una negociación con Estados Unidos para entregar la infraestructura dedicada al narcotráfico y aceptar la extradición. Según su relato, la DEA rechazó esa posibilidad, una decisión que el exmandatario utilizó para cuestionar la política antidrogas y justificar la búsqueda de caminos distintos.

Al defender esa apuesta, Petro escribió que su gobierno estaba “en todo el derecho de innovar caminos diferentes y buscar más paz después de 200.000 cadáveres de colombianos”. Mientras que en otro tramo del mensaje sostuvo que ese camino “comenzó a dar resultados sorprendentes” y negó que se tratara de un “asocio con las mafias”.