El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, tomó la palabra este martes en el ciclo Democracia y Desarrollo —organizado en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA)— para formular uno de los planteos que viene sosteniendo desde hace tiempo: que Argentina necesita reglas claras, previsibilidad y seguridad jurídica para generar la confianza que los inversores exigen. Lo dijo ante un auditorio de gobernadores, empresarios y funcionarios nacionales, en una jornada que reunió a referentes del ámbito político, institucional y del sector privado bajo la consigna “Infraestructura para el Desarrollo”.
El mandatario salteño lleva tiempo insistiendo con que uno de los principales obstáculos para atraer inversiones al país radica en la inestabilidad de las reglas de juego entre un gobierno y otro. En esa línea, su participación en el ciclo funcionó como una reafirmación pública de ese diagnóstico, con nombres y ejemplos concretos sobre la mesa.
“Argentina no genera confianza si cada gobierno que llega cambia las reglas de juego”, afirmó Sáenz durante su disertación, según recogió el mandatario en su cuenta de la red social X. Para el gobernador, esta dinámica tiene consecuencias directas sobre el flujo de capitales: las inversiones “llegan de a poco” precisamente porque la falta de seguridad jurídica opera como un freno sostenido en el tiempo.
Desde el MALBA, Sáenz fue más lejos y señaló con nombre propio uno de los factores que, según su visión, deteriora la imagen institucional del país frente al mundo. “No somos un país serio cuando tenemos dirigentes nacionales que dicen que si llegan al gobierno voltean el RIGI”, cuestionó, en alusión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
La afirmación fue acompañada de una pregunta retórica: “¿Cómo va a generar confianza si nosotros los gobernadores vemos que viene un gobierno, licita una obra y llega otro y dice que está mal y no se va a hacer?”.
Frente a ese cuadro, el gobernador salteño propuso una salida concreta: definir tres o cuatro políticas que queden “blindadas” para quienes quieran invertir, producir y generar trabajo en el país, y que ningún gobierno futuro pueda modificar. Los ejes que identificó fueron institucionalidad, confianza y seriedad. “En el ciclo Democracia y Desarrollo reafirmé algo que vengo sosteniendo hace tiempo, necesitamos políticas de Estado que trasciendan los gobiernos y den certezas a quienes quieren invertir, producir y generar trabajo en nuestro país”, escribió en X.
Más allá del diagnóstico sobre la institucionalidad, Sáenz articuló su postura con una lectura sobre el momento que atraviesa la Argentina en términos productivos y geopolíticos. Para el mandatario, la transformación de la matriz económica del país está poniendo en valor a las provincias de una manera que antes no ocurría. “La Nación se está dando cuenta que la salida es por el Norte”, sostuvo ante el auditorio del MALBA.
En ese marco, consideró que las provincias cuentan hoy con los recursos que el país necesita mostrar al mundo y que eso le da una nueva dimensión al debate sobre el federalismo.

“La relación de Nación y provincias es distinta ahora. El diálogo ahora es más justo, porque las provincias tienen más fuerza, tienen lo que Nación necesita mostrar al mundo”, planteó Sáenz. Al mismo tiempo, reclamó por el estado de las rutas y por la ley de Coparticipación, que —señaló— “no se cumple desde 1994”.
El caso de Salta, en particular, ocupó parte central de su intervención. “Salta tiene una ubicación privilegiada. Nosotros dejamos de ser una provincia con minerales críticos para convertirnos en una provincia minera”, precisó el gobernador, al tiempo que subrayó que esa posición estratégica —limítrofe con tres países y seis provincias, en el corazón del denominado Triángulo del Litio— le da a la jurisdicción un rol diferencial en la captación de inversiones externas. Desde esa perspectiva, el mandatario vinculó la discusión sobre federalismo real con la necesidad concreta de infraestructura, rutas y condiciones que permitan a las provincias ser competitivas.
“Hoy las provincias tenemos un rol protagónico. Contamos con los recursos que el mundo demanda, pero necesitamos un federalismo real, con infraestructura, rutas y condiciones que nos permitan ser competitivos. El futuro de la Argentina también se construye desde el Norte”, subrayó en su cuenta de X.
La jornada en el MALBA fue la tercera y última del ciclo organizado bajo el título general “Ampliando fronteras competitivas”. Sáenz disertó en el panel “Desafíos y oportunidades de las provincias” junto a los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres; Corrientes, Juan Pablo Valdés; Neuquén, Rolando Figueroa; y Mendoza, Alfredo Cornejo. El encuentro contó además con la apertura del jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, y con la participación de representantes del sector privado y organismos de financiamiento internacional.

