En Yemen, la escalada de violencia de los hutíes contra las fuerzas gubernamentales se ha extendido a la vecina Arabia Saudita, que también es blanco de los rebeldes chiítas. Los combates han dejado más de 500 muertos desde el jueves 3 de septiembre, rompiendo el alto el fuego vigente desde 2022. El objetivo de los hutíes es controlar el estrecho de Bab el-Mandeb, un paso estratégico a la entrada del mar Rojo, mientras que el estrecho de Ormuz ya está bloqueado por su aliado iraní.