Elizabeth Rodrigo, madre de la bailarina y vedette Ayelén Paleo, fue sobreseída en la causa en la que había sido acusada por una presunta vinculación con una red de explotación y trata de personas. La decisión fue tomada por la Cámara Penal de La Plata, que concluyó que su intervención se limitó a tareas de fotografía y edición para un sitio web de escorts.

Rodrigo había sido detenida en agosto de 2025, durante una serie de allanamientos vinculados con la investigación. Permaneció privada de su libertad durante un mes y medio y recuperó la libertad en octubre de ese año, cuando se le concedió la excarcelación al no detectarse riesgos procesales. La investigación continuó hasta que el tribunal resolvió desvincularla de manera definitiva del expediente.

De acuerdo con los fundamentos de la resolución, la madre de Paleo realizaba trabajos técnicos para una página web y no tenía conocimiento ni participación en la organización, administración o explotación de los encuentros que eran materia de investigación.

El posteo de Ayelén Paleo con el fallo sobre su madre

Tras conocerse el fallo, Ayelén Paleo publicó la resolución judicial en sus redes sociales. La artista buscó ratificar la inocencia de su madre y cuestionó que la noticia sobre el sobreseimiento no tuviera la misma difusión que las acusaciones que circularon cuando fue detenida.

Luego de la resolución judicial, Elizabeth Rodrigo dio una entrevista en el programa Desayuno Americano, de América TV, conducido por Pamela David. Allí relató las consecuencias que, según dijo, tuvo la causa en su entorno familiar y en la vida de sus hijos.

Les cambiaron la vida a ellos también”, aseguró. Rodrigo contó que uno de sus hijos se preparaba para competir en el Mundial de Tango cuando comenzó a recibir comentarios sobre la acusación contra su madre. “Le decían: ‘Tu mamá es la jefa de una banda de trata’”, recordó.

Elizabeth Rodrigo al momento de su detención

La mujer también sostuvo que la situación repercutió en la escuela de danza de su hija. “Se paraban en la escuela de mi hija y también las madres se asustaban”, afirmó durante la charla con Pamela David y el periodista Carlos Salerno.

Rodrigo señaló que recibe asistencia psicológica y psiquiátrica desde su detención. “Los daños y los perjuicios que han causado en mi vida son inmensos. Mi vida cambió”, expresó. También dijo que durante los primeros meses evitó ver las coberturas televisivas y las publicaciones que se hicieron sobre el caso.

“Terrible. Nunca imaginé tantas cosas. Yo no puedo dormir por las cosas que escucho”, sostuvo. Según relató, fue Paleo quien le insistió para que revisara el material difundido en medios y redes sociales. “Mi hija me decía: ‘Tenés que mirar todo lo que están diciendo’, porque esto no va a quedar acá”, explicó.

La madre de Paleo aseguró que analiza iniciar acciones legales contra personas y medios que, según consideró, difundieron acusaciones sin sustento. “Vamos a analizar caso por caso”, afirmó cuando le preguntaron si enviaría cartas documento.

“Cada uno me acusó de ciertas cosas. Por más que ahora me llamen y me digan ‘perdón’, ya está”, expresó. Rodrigo dijo que recibió mensajes privados con pedidos de disculpas, aunque remarcó que evaluará la responsabilidad de cada persona que se refirió al expediente.

Durante la entrevista, cuestionó versiones que la vinculaban con delitos que no formaban parte de la imputación. Entre ellas, mencionó acusaciones sobre una supuesta venta o tráfico de órganos. También respondió a un análisis televisivo que interpretó como un indicio de culpabilidad el hecho de que masticara chicle durante su detención.

El señor no sabe que hacía 12 horas que no tomaba un vaso de agua. Una mujer policía me preguntó si quería un chicle”, explicó Rodrigo. Según sostuvo, el gesto fue presentado como una supuesta señal de tranquilidad ante la acusación.

Rodrigo también reconstruyó parte de su paso por una dependencia policial y por la Unidad Penitenciaria de Melchor Romero, donde aseguró que permaneció alrededor de 15 días. Describió las condiciones de alojamiento como “horribles”.

“Era un cuadrado, estaba sola. Tenía un inodoro, una mesa y una cama de material”, relató. Luego habló de un colchón “húmedo, duro y lleno de chinches”, además de las bajas temperaturas que, según recordó, enfrentó durante los primeros días de su detención.

La mujer describió una de sus primeras noches en prisión. Dijo que ingresó con una bolsa en la que llevaba ropa y botellas de agua que le habían enviado sus hijas. “Me acosté sobre el colchón, sin sábana, sin nada. Hacía frío”, contó.

Rodrigo recordó que poco después escuchó ruidos dentro de la celda. “Entraban dos ratas y se llevaban una bolsa que tenía cáscaras de naranja. Me acuerdo perfecto”, afirmó. “Pobres animales, buscaban comida”, agregó.

A pesar de las condiciones que describió, sostuvo que desde el inicio creyó que no permanecería detenida. “Yo sabía que tenía que salir porque no podía ser. Era una injusticia, era todo mentira”, señaló.

Durante la entrevista, relató que uno de sus amigos, quien iba a declarar como testigo en la causa, sufrió un problema de salud luego de enterarse de su detención. Según explicó, el hombre llevaba dos meses internado y debía someterse a una operación para que le extirparan un riñón afectado por un tumor cancerígeno.

“Cuando le conté lo que me pasó, tuvo un golpe de presión y un problema cardíaco. Tuvieron que sacarlo”, relató. El episodio, según precisó, ocurrió el 26 de agosto de 2025, el mismo día en que ella fue arrestada.

Con el sobreseimiento dictado por la Cámara Penal de La Plata, Rodrigo quedó desvinculada de la investigación en la que había sido detenida durante los allanamientos de agosto de 2025.