Luego del episodio en que un adolescente fue registrado por las cámaras de seguridad pisando a un gato en la cabeza, la madre del estudiante habló por primera vez y se refirió a la actitud de su hijo y las amenazas que recibieron desde entonces.

Tras la agresión ocurrida en la localidad bonaerense de Temperley, el dueño del gato informó en las redes sociales que el animal se encuentra en buen estado de salud. Por su parte, los vecinos de la zona y distintas organizaciones proteccionistas reclamaron justicia.

En los últimos días, la casa del adolescente fue vandalizada con distintas frases. “Lo principal es pedir las disculpas a ustedes, a los vecinos. Por favor transmitiles mis disculpas, nuestras disculpas de toda la familia. Mi hijo está arrepentido, no sabe por qué reaccionó así”, le dijo la madre del joven al dueño del gato, según informó Diario Conurbano.

La mujer también aseguró que la familia es “mascotera” y agregó: “Está terriblemente mal lo que hizo, ¿sí? No lo justifico en ningún momento por nada del mundo”. También se refirió a las represalias que tomaron algunas personas en su contra tras el ataque: “Pero toda esta violencia que estamos recibiendo... No se puede creer la maldad, la crueldad. O sea, la gente está repudiando un acto violento, sí, con mucha más agresión multiplicada, con la difusión de la imagen de un menor”.

Finalmente, la madre del adolescente lamentó el episodio y reiteró que está atravesando un momento de mucho miedo. “Nos gustaría ir a pedirles disculpas personalmente, como corresponde. Pero con todas estas amenazas, tenemos miedo”, concluyó.

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El hecho ocurrió el martes a la tarde, alrededor de las 16:30, cuando una cámara de seguridad de la zona registró el brutal ataque. En las imágenes difundidas en redes sociales, se observa al adolescente, que llevaba puesto el uniforme del colegio, acercarse a un gato que estaba recostado sobre la vereda.

En ese momento amagó con acariciarlo, pero inmediatamente después le pisó la cabeza. Ante la violencia, el animal huyó hacia otro lado y el estudiante siguió su recorrido con normalidad. El caso quedó en manos de la fiscal Andrea Rodríguez Bagnara, de la UFI 7 de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora.