
Una geomorfóloga encontró por casualidad en un espacio natural del condado de San Mateo, California, lo que en principio parecía una roca, pero que resultó ser el molar fosilizado de un mastodonte del Pacífico de unos 10.000 años de antigüedad. El hallazgo fue confirmado por paleontólogos y dado a conocer en un comunicado del Distrito Regional de Espacios Abiertos de Midpenínsula (Midpen), según informó el diario británico The Guardian.
Brigid Lynch, geomorfóloga, trabajaba en una reserva natural cuando encontró el objeto. Al enviarlo a analizar, los especialistas determinaron que se trataba de un molar adulto de Mammut pacificus, el mastodonte del Pacífico, un mamífero herbívoro estrechamente relacionado con los elefantes modernos que habitó América del Norte durante millones de años.
El paleontólogo describió el molar como el más espectacular que vio en su carrera

El paleontólogo Wayne Thompson fue uno de los expertos que examinó la pieza. “El diente está en condición inmaculada. Es el molar de mastodonte más completo de nuestra área y el más espectacular que vi en mi vida. Tuve escalofríos de arriba abajo por la columna”, declaró en un comunicado de Midpen. Thompson agregó que el fósil representa “otra pieza del rompecabezas de la Era del Hielo que podemos poner en su lugar”.
El estado de conservación del ejemplar llamó la atención de los investigadores, dado el tiempo transcurrido desde la extinción de la especie. El mastodonte del Pacífico se remonta a unos 2,5 millones de años en el continente americano y desapareció hace más de 10.000 años, por la combinación entre las transformaciones climáticas que degradaron su hábitat y la presión de la caza humana.
El fósil fue donado a Stanford para determinar su edad exacta mediante carbono 14

El molar fosilizado fue donado a la Universidad de Stanford, donde investigadores de la Escuela de Sostenibilidad aplicarán la datación por carbono 14 para establecer con precisión la antigüedad del ejemplar, según informó Midpen. El método permitirá afinar la estimación actual de 10.000 años y aportar datos más precisos sobre el período en que vivió el animal.
Christine Garcia, curadora y administradora de la colección de especímenes de geociencias en Stanford, destacó el valor científico del fósil. “Los fósiles son nuestra única oportunidad de asomarnos a la biodiversidad del pasado”, afirmó en declaraciones recogidas por The Guardian. En la misma línea, la profesional agregó que “podemos estudiarlos para comprender mejor la Tierra, la fauna antigua y los ecosistemas de los que formaban parte, y para tomar mejores decisiones sobre cómo preservar nuestros ecosistemas y nuestra biodiversidad en el futuro”.
El hallazgo se suma a una serie de descubrimientos de mastodontes en los últimos años

El fósil californiano no es un caso aislado. En 2024, un residente del estado de Nueva York encontró una mandíbula de mastodonte bajo la superficie de su jardín. Un año antes, una mujer descubrió un molar de mastodonte de unos 30 centímetros que sobresalía de la arena en una playa cercana a la costa central de California.
La acumulación de estos descubrimientos refleja la riqueza paleontológica del territorio norteamericano y la importancia de los profesionales de campo en la detección de fósiles. El mastodonte del Pacífico fue la especie dominante en el oeste del continente, con presencia documentada en lo que hoy son California, Oregón, la región norte de las Montañas Rocosas y zonas de México.
El ejemplar encontrado por Lynch ya forma parte del registro científico de una especie cuya historia continúa revelándose fragmento a fragmento. Los análisis en Stanford determinarán no solo la edad precisa del molar, sino también información adicional sobre el individuo y el entorno en que vivió, según las expectativas del equipo de investigación de la universidad.




