
Al término del Sport Boys vs Sporting Cristal, por el partido correspondiente a la séptima fecha del Torneo Clausura 2026, los futbolistas del elenco chalaco se desbordaron de alegría por conseguir un resultado histórico con el que cortaron una mala racha de casi 19 años sin triunfar contra los del Rímac.
Aunque todos los puntuales gozaron de un reconocimiento por parte de la afición volcada al Miguel Grau del Callao, Hernán Da Campo ganó una valoración especial desde las graderías por el espléndido golazo de media distancia con el que se resolvió el pleito cerca de la conclusión del primer tiempo.

Un día después de la gesta cosechada en el primer puerto, el mediocentro argentino pasó por radio Exitosa para hablar detenidamente de lo acontecido contra los ‘cerveceros’ toda vez que ubicó su conquista en lo más alto de su valoración personal.
“Sin duda que es el gol más lindo de mi carrera por lejos. Ayer con el viento a favor y la gente tenía ganas de que me quede una pelota así. Soy sincero, no imaginé que iba a hacer semejante gol. Como se dio la jugada fue muy lindo y no solamente me quedé hasta tarde [respondiendo mensajes] también viendo el gol”, declaró Hernán.
A la pregunta de si en el instante del lanzamiento pensó en las condiciones de Diego Enríquez para neutralizar su disparo, respondió con mucha naturalidad: “No presté atención a si es alto o no; la verdad que uno no se fija en eso”.
“En mi caso hay chicos que tienen la capacidad de decir ‘el arquero es alto, pegaré abajo’, yo lo que quería era que la pelota vaya al arco. No imaginé que sería gol. La jugada, al final, requería que finalice”, amplió.

El viento, factor clave en el Callao
Está de acuerdo Hernán Da Campo que la presencia del fuerte viento en el Callao fue un aspecto determinante para llevar el partido a su favor. Es más, el propio Carlos Desio exhortó al bloque chalaco a recurrir a esa arma para empujar a Sporting Cristal a su propio arco
“En un momento me acerqué a hablar con él y decía ‘avísale a los muchachos para que le peguen al arco aprovechando el viento a favor, porque soplaba fuerte’. Cuando la pelota salía lo hacía disparada. No tuve duda que eso influyó en el gol”, sostuvo.
Otro secreto que permitió el éxito local fue romper los circuitos de Cristal, protagonizado por dos puntuales de excelso pie: “El plan del partido pasaba por no dejar jugar ni a Távara ni Yotún, que tienen una zurda, de las mejores del Perú. Ellos son los que manejan el fútbol en Cristal. Si tapábamos sus salidas podíamos crecer en el campo y juego; eso salió en gran parte del partido”.
En el aspecto colectivo, entretanto, Da Campo ha reconocido que el hambre competitivo esa una característica innegociable en el Sport Boys; de ahí que la configuración lleve una línea espléndida de estadísticas en azul en el Clausura 2026.

“Es una virtud que tiene siempre el equipo partido a partido. No importa el rival. Hemos salido de la misma manera, no es por rival, pasa por nosotros ese hambre de ganar la pelota y la posesión; eso nos lo pide el técnico Desio”, remarcó.
Por último, Da Campo resaltó el apoyo irrestricto del pueblo chalaco en un encuentro bisagra: “Fue un marco increíble. Desde que estoy acá la gente siempre acompaña, pero se vivió un ambiente espectacular, pocas veces visto en el último tiempo”.