
La captura de Patricio Ferrera Rodas en Sulaco, Yoro, abrió un nuevo capítulo en la ofensiva policial contra la estructura conocida como Cártel del Diablo.
El hombre, de 40 años, fue detenido este miércoles por agentes de la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA) cuando se desplazaba en un mototaxi por el barrio El Centro.
Durante la inspección, los agentes encontraron en una mochila unos 40 envoltorios con supuesto clorhidrato de cocaína y un teléfono celular, según los reportes policiales.
Las autoridades lo señalan como presunto colaborador de la estructura y hermano de Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, alias “El Diablo”, uno de los rostros más visibles del grupo.
Segundo hermano capturado en cuatro meses
La detención adquiere relevancia porque no es la primera dentro de la familia Ferrera.
El pasado mayo, la Policía capturó a José Luis Ferrera Rodas, también identificado como hermano de Esteban Ferrera, durante un operativo en una zona montañosa de El Porvenir, Francisco Morazán.
En aquella ocasión, las autoridades decomisaron un rifle, municiones, un chaleco táctico y 140 envoltorios con supuesta cocaína. José Luis fue posteriormente enviado a prisión preventiva por varios delitos relacionados con crimen organizado.
La captura de Patricio muestra que las investigaciones continúan avanzando sobre personas que, según la Policía, podrían desempeñar funciones de apoyo, logística o distribución dentro de la estructura.

El lugar de la detención tampoco es un detalle menor. Sulaco forma parte del territorio donde las autoridades han concentrado operaciones contra el denominado Cártel del Diablo, junto con municipios como Yorito, Victoria y zonas del norte de Francisco Morazán.
Los cuerpos de seguridad han descrito a la región como especialmente compleja por su geografía montañosa, caminos rurales y múltiples rutas que dificultan la persecución de integrantes de estructuras criminales.
En mayo, la Secretaría de Seguridad informó que parte de los miembros del grupo utilizaban zonas montañosas y cuevas naturales para ocultarse de las autoridades.
Aunque numerosas informaciones identifican a Esteban Ferrera como líder del Cártel del Diablo, investigaciones periodísticas han señalado que Yonatan Estrada sería quien ocuparía la posición más alta dentro de la estructura, mientras Ferrera actuaría como uno de sus principales mandos y su rostro más visible.
Por eso, es más preciso describir a Ferrera como cabecilla o figura principal señalada por las autoridades, en lugar de asumir que existe una jerarquía completamente esclarecida.

Las investigaciones sobre organizaciones criminales no terminan necesariamente cuando cae un líder.
Para operar, una estructura necesita personas que proporcionen transporte, refugio, armas, comunicaciones, distribución de droga o vigilancia territorial.
Esa es una de las razones por las que la captura de familiares y presuntos colaboradores adquiere importancia para los investigadores: puede ayudar a reconstruir cómo funcionaba la red más allá de sus figuras conocidas.
Patricio Ferrera será remitido al Ministerio Público y deberá enfrentar el proceso correspondiente por presunto tráfico de drogas y asociación para delinquir, según el reporte policial.
Su responsabilidad deberá ser determinada judicialmente.
Mientras tanto, la Policía mantiene abierta una pregunta más amplia: cuánto queda realmente de la estructura después de meses de capturas y quién continúa sosteniendo sus operaciones en la zona montañosa de Yoro.




