
La historia de Armando “Hormiga” González en el último año refleja un contraste marcado: de disputar apenas 14 minutos en el Mundial 2026 a convertirse en protagonista con el Olympiacos en Europa.
En medio de esa transición, el delantero mexicano lanzó un mensaje cargado de admiración hacia Julián Quiñones, nominado al Balón de Oro, y confesó cómo asimiló su rol secundario en la Copa del Mundo.
En entrevista con Omar Villarreal de TV Azteca, Armando dejó frases que revelan tanto respeto como madurez. Reconoció la grandeza de Quiñones, repasó sus propios objetivos y explicó que, pese a la frustración inicial, su paso por la justa lo llenó de gratitud y aprendizaje.
El mensaje a Julián Quiñones
La reacción de González ante la nominación de Julián fue contundente: “Es muy bueno, hermano… te lo digo de verdad, es muy bueno”.
Desde la banca, junto a Israel Reyes y Álvaro Fidalgo, relató cómo contabilizaba los goles de “La Pantera” en el Mundial, convencido de que rompería el récord histórico de los anotadores mexicanos.
Recordó que el delantero del Al-Qadisiya empató el registro de Luis Hernández y Chicharito Hernández en su primera Copa del Mundo, y aseguró que lo romperá en futuras ediciones.
Para la Hormiga, su nominación al Balón de Oro no sólo se explica por lo hecho en la justa mundialista, sino por su constancia: los 33 goles en Arabia Saudita, los bicampeonatos con Atlas y América, y otros títulos que lo consolidan como referente.
En este sentido, González se mide frente al estándar que representa Quiñones soñando con alcanzar metas similares: “Yo feliz de que esté con nosotros en la Selección… qué gran compañero”, proyectando una dupla futura en competencia con Santiago Giménez.
Los pocos minutos en la Copa Mundial
La experiencia mundialista de Armando estuvo marcada por la brevedad. Disputó apenas 14 minutos contra Sudáfrica en el debut del Tri, sin volver a aparecer en los partidos posteriores.
Lejos de mostrar inconformidad, confesó: “Agradecido con Dios porque me dio la oportunidad… ya fui a un Mundial, imagínate”. Reconoció que no tiene reproches hacia Javier Aguirre, el técnico que lo convocó, y subrayó que su meta es trabajar para aumentar los minutos en el próximo.
Además, revivió la eliminación ante Inglaterra como un golpe doloroso, pero destacó que México dio un papel más que digno. Su mensaje en este caso fue breve y reflejó gran madurez.
De esta manera, la Hormiga convirtió la frustración en motivación: su discurso muestra que entiende que la consolidación internacional requiere paciencia y trabajo constante.
La nueva etapa con el Olympiacos de Grecia
Por otro lado, el presente europeo de González con Olympiacos parece brillante, ya que empieza a consolidarse como protagonista en Grecia.
- Doblete contra Volos: Firmó dos goles y una asistencia, saliendo ovacionado del Karaiskakis.
- Balance inicial: Suma 3 goles y 2 asistencias en cinco partidos oficiales, todos decisivos para el club.
- Oportunidad por lesión: La baja de Ayoub El Kaabi abrió la puerta para que asumiera un rol protagónico.
- Competencia interna: Olympiacos evalúa fichar a Paulinho o Mauro Icardi, lo que lo obliga a sostener su nivel.
- Nuevo entrenador: Con la llegada de Imanol Alguacil, deberá convencer a un técnico con experiencia en Champions.

En este sentido, la Europa League será su vitrina internacional: un escenario donde puede confirmar que no sólo es promesa, sino un delantero capaz de trascender más allá del futbol griego. De suplente a protagonista, su historia refleja que la resiliencia y la gratitud pueden convertirse en motores de crecimiento.
Hoy, mientras Quiñones celebra su histórica nominación al Balón de Oro, Armando construye su propio camino en Europa, decidido a que los minutos que le faltaron en el Mundial se transformen en goles que lo proyecten como uno de los mexicanos más prometedores.




