Nairobi, 25 sep (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denunció este viernes que un bombardeo aéreo ejecutado por el Ejército de Etiopía contra un complejo residencial en la región de Tigré, que causó 13 heridos civiles -entre ellos siete niños-, debe ser investigado como un “posible crimen de guerra”.
El ataque, perpetrado el pasado 20 de agosto en el barrio de Daero, en Mekele (capital de la región), carecía de objetivos militares evidentes en sus inmediaciones, lo que convierte la incursión en un ataque "ilegal e indiscriminado", según un comunicado de la organización defensora de los derechos humanos.
"La reanudación de las hostilidades en el norte de Etiopía aumenta la preocupación por los ataques ilegales y la grave amenaza que se cierne sobre la población civil", declaró la directora adjunta de HRW para África, Laetitia Bader.
La ONG, que analizó imágenes satelitales, vídeos y fragmentos de armamento, además de entrevistar a supervivientes y personal médico, constató que la bomba causó un cráter de cuatro metros de diámetro y destruyó varias viviendas de hormigón en un recinto habitado por profesores y sus familias.
Estos ataques se producen en el marco del recrudecimiento de los combates entre el Gobierno federal de Etiopía y los rebeldes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (FPLT), que han puesto en jaque el acuerdo de cese de hostilidades firmado en noviembre de 2022 en Sudáfrica con la mediación de la Unión Africana (UA).
HRW instó al Gobierno etíope a investigar de forma imparcial y transparente el ataque de Daero, procesar a los responsables y compensar a las víctimas, al tiempo que pidió a la UA y a las Naciones Unidas que restablezcan los mecanismos de supervisión sobre el terreno para proteger a los civiles.
Los rebeldes del FPLT anunciaron el miércoles pasado el inicio de una “guerra defensiva” -tras tomar los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire- contra el Gobierno federal, al que acusaron de lanzar una "invasión y ataque abierto" mediante "aviones, drones y artillería pesada" junto a una ofensiva terrestre contra Tigré.
Por su parte, una alianza de siete grupos armados que incluye al FLPT afirmó haber lanzado una ofensiva en Amhara y Afar, tras acusar al Gobierno federal de perpetrar "ataques aéreos y terrestres a gran escala" en diferentes frentes del norte del país.
En medio de esta escalada, el Ejército etíope aseguró haber matado el jueves a 272 insurgentes tras repeler un ataque en Amhara dentro de la zona de Wollo Norte, limítrofe con Tigré, aunque EFE no pudo verificar de manera independiente estas cifras.
Estas acciones avivan todavía más los temores ante el posible estallido de una nueva guerra en Tigré, tras el conflicto de 2020-2022, en el murieron al menos 600.000 personas, según el mediador de la Unión Africana (UA), el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE

