En 2019, la acción de Beyond Meat valía 235 dólares y, según cientos de analistas, era el futuro de la comida: parecía que estas compañías iban a 'jubilar' a todas las vacas del mundo e iban a hacerlo muy rápido. Pero no.
En agosto de 2026, la misma acción estaba muy por debajo del dólar. La situación era desesperada: si la empresa quería seguir cotizando necesitaba al menos 10 sesiones por encima del dólar. Por eso, el 13 se vio obligada a 'canjear' cada paquete de 30 acciones por una sola de un precio equivalente. En jerga financiera esto se conoce como 'contrasplit' y, esto por sí mismo, podría leerse como la necrológica de una tecnología que iba a comerse el mundo.
Pero sería (un poco) precipitado.
La cosa está mal, sí... Beyond Meat cerró el segundo trimestre con 68,8 millones de dólares de ingresos. Eso es un 8,2% menos que el año anterior y sin beneficio neto real. Impossible Foods se quedó sin consejero delegado en enero y aún no tiene sustituto. Believer Meats cerró en diciembre de 2025 tras captar más de 390 millones de dólares y con la planta ya terminada. Lo mismo les pasó a Meatable, Upstream, CellRev o SCiFi Foods.



