
La causa por el triple homicidio en la zona norte de Santa Fe sumó ayer martes un nuevo imputado. Se trata de un hombre de 20 años identificado por sus iniciales, K.A.S., a quien el Ministerio Público de la Acusación le atribuyó haber participado como coautor en el ataque ocurrido el 31 de diciembre del año pasado, cuando fueron asesinados dos hermanos y una adolescente en una vivienda de la capital provincial.
La acusación fue formulada en los tribunales de Santa Fe durante una audiencia ante el juez Luis Octavio Silva. Allí, el fiscal Carlos Lacuadra sostuvo que el acusado integró el grupo que intervino en el hecho y anticipó que pedirá su prisión preventiva cuando se realice la audiencia de medidas cautelares, cuya fecha todavía debe ser definida por la Oficina de Gestión Judicial.
De acuerdo con lo informado por el portal del Ministerio Público de la provincia de Santa Fe, las víctimas fueron Isaías Uriel Álvarez, de 20 años; su hermano Alexis Yamir Álvarez, de 22; y Juliana Ojeda, de 17, quien era pareja del menor de los dos varones.
Según expuso el fiscal, el hecho ocurrió cerca de las 10 de la mañana del jueves 31 de diciembre del año pasado en una casa situada sobre Diagonal Obligado sin número, entre Carlos Lehuman y Pasaje Público, en el norte de la ciudad. La imputación fue por triple homicidio calificado por el empleo de arma de fuego, una figura que el fiscal le adjudicó en calidad de coautor.
De acuerdo con la reconstrucción presentada en la audiencia, el ataque no fue ejecutado por una sola persona. El funcionario del Ministerio Público de la Acusación afirmó que intervino un grupo de alrededor de ocho personas, entre ellas el imputado, dos menores de edad y otros participantes que aún no pudieron ser identificados.
Ese punto fue uno de los ejes centrales de la atribución penal. La acusación no ubica a K.A.S. como autor individual exclusivo, sino como parte de una acción conjunta. En esa línea, la investigación sostiene que la agresión fue desplegada de manera coordinada por varios atacantes.
Durante la audiencia, Lacuadra indicó que para concretar los asesinatos los atacantes utilizaron al menos dos armas de fuego calibre 9 milímetros.
El expediente también distingue la situación procesal de los menores señalados en la investigación. Según se informó, los adolescentes involucrados quedaron bajo la órbita de los fiscales de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente (UFERPA), mientras que la pesquisa sobre los demás participantes continúa abierta.
La referencia a personas todavía no identificadas muestra que el caso no está cerrado en términos investigativos. Por el contrario, la imputación a K.A.S. aparece como un paso dentro de una causa más amplia, en la que la Fiscalía todavía intenta determinar la identidad y el grado de intervención del resto de los presuntos coautores.
La acusación fiscal detalló además cómo resultaron heridas las víctimas. En el caso de Isaías Uriel Álvarez, el funcionario judicial señaló que recibió 10 disparos de arma de fuego. Juliana Ojeda, de 17 años, sufrió un disparo en el pecho, siempre según la descripción expuesta en la audiencia.
La tercera víctima, Alexis Yamir Álvarez, fue alcanzada por múltiples disparos. A diferencia de los otros dos jóvenes, no murió en el mismo momento del ataque. Fue trasladado al hospital Cullen, donde quedó internado, fue sometido a una intervención quirúrgica y finalmente murió el sábado 7 de febrero de este año.
Ese tramo de la secuencia es uno de los elementos más relevantes del caso, porque extiende en el tiempo las consecuencias del ataque y forma parte de la imputación por las tres muertes. La investigación judicial considera que todas derivaron de la misma acción armada ocurrida a fines del año pasado.
Tras la imputación formal, el próximo paso procesal será la discusión de las medidas cautelares. El juez dispuso que esa audiencia se realice en un día y horario que deberá establecer la Oficina de Gestión Judicial (OGJ).



