La empresa OpenAI, dueña de inteligencias artificiales como ChatGPT, publicó en su página web seis incidentes de conducta indebida de su IA, alimentando el debate actual sobre la necesidad de una regulación más estricta. Fabricación de información, ocultamiento de errores, publicación de archivos no autorizados e intercambio de información por canales no autorizados son algunos de los incidentes citados por la compañía.