Comenzaron las perforaciones en la formación Durupınar, una estructura ubicada en el este de Turquía que desde hace décadas es relacionada por algunos investigadores con el Arca de Noé.

El equipo extrae muestras de varios metros de profundidad para analizarlas en laboratorio y determinar qué hay debajo de la superficie. La investigación está coordinada por el arqueólogo turco Cenker Atila, de la Universidad Sivas Cumhuriyet.

La formación se encuentra cerca del monte Ararat, en la provincia de Ağrı, y tiene unos 157 metros de largo. Su forma alargada fue comparada por algunos investigadores con la descripción del arca que aparece en el libro del Génesis. Sin embargo, no existe un consenso científico que confirme que se trate de los restos de una embarcación.

El proyecto internacional comenzó los trabajos de campo a fines de junio de 2026 y reunió a unos 20 científicos y estudiantes de cinco países. Durante la investigación utilizaron GPS de alta precisión, mapas digitales en dos y tres dimensiones y radares para estudiar qué ocurre debajo de la superficie.

También tomaron muestras de suelo y comenzaron con perforaciones profundas de extracción de testigos, que permiten obtener material de distintas capas del terreno sin realizar una excavación abierta. Las muestras serán analizadas en laboratorio para determinar su composición y buscar elementos que permitan conocer mejor el origen de la formación.

El proyecto cuenta con permisos de las autoridades turcas y recibe apoyo de Noah’s Ark Scans, una organización que estudia la estructura desde hace años. Entre las técnicas utilizadas también figuran estudios geofísicos y mediciones destinadas a detectar posibles espacios o estructuras debajo del terreno.

Los científicos realizan estudios del terreno y perforaciones para determinar el origen de la formación. (Foto: Sivas Cumhuriyet University)
Los científicos realizan estudios del terreno y perforaciones para determinar el origen de la formación. (Foto: Sivas Cumhuriyet University)

Según los investigadores, algunos estudios con radar detectaron huecos y estructuras lineales que podrían corresponder a espacios internos. Sin embargo, esos resultados por sí solos no permiten determinar si se trata de una construcción humana o de una formación geológica.

El objetivo declarado del proyecto es justamente responder esa pregunta: si Durupınar tiene un origen natural o si existen elementos artificiales debajo de la superficie.

El misterio de una formación descubierta en 1959

La estructura llamó la atención por primera vez en 1959, cuando el capitán turco İlhan Durupınar la identificó a partir de una fotografía aérea. Desde entonces, su particular forma generó distintas interpretaciones y alimentó la hipótesis de que podría estar relacionada con el relato bíblico del Arca de Noé.

Una imagen aérea de 1961 de la estructura que algunos vinculan con el Arca de Noé. (Foto: Noahs Ark Scans)
Una imagen aérea de 1961 de la estructura que algunos vinculan con el Arca de Noé. (Foto: Noahs Ark Scans)

Quienes sostienen esa teoría señalan que las dimensiones de la formación se parecen a las medidas atribuidas al arca en el Génesis. También destacan su ubicación, en una zona cercana al monte Ararat, tradicionalmente vinculada con el relato.

Pero la interpretación no es aceptada de manera general por la comunidad científica. En 1996, los investigadores Lorence G. Collins y David Fasold sostuvieron que la estructura podía explicarse por procesos geológicos naturales. Desde entonces, distintos estudios y expediciones continuaron intentando determinar cuál es su verdadero origen.

Una imagen tomada en 2019 muestra la estructura cerca del monte Ararat. (Foto: Noahs Ark Scans)
Una imagen tomada en 2019 muestra la estructura cerca del monte Ararat. (Foto: Noahs Ark Scans)

El debate también continúa en las redes sociales

La investigación también generó repercusiones en las redes sociales. Jimmy Corsetti, conocido por sus contenidos sobre historia alternativa, sostuvo en X que la formación Durupınar es una de las ubicaciones que considera más convincentes para la búsqueda del Arca de Noé.

Entre sus argumentos, mencionó la longitud de 157 metros de la estructura, la supuesta presencia de 26 piedras de ancla en los alrededores y la ubicación del sitio, que según su interpretación coincidiría con la descripción bíblica. Estos elementos, sin embargo, no permiten confirmar por sí solos que la formación sea el Arca de Noé y las afirmaciones sobre las piedras no fueron verificadas de forma independiente.

El creador de contenido defendió la hipótesis de que la formación Durupınar podría estar vinculada con el Arca de Noé. (Foto: X / @BrightInsight6)
El creador de contenido defendió la hipótesis de que la formación Durupınar podría estar vinculada con el Arca de Noé. (Foto: X / @BrightInsight6)

Corsetti también cuestionó a los arqueólogos y a otros investigadores que consideran que la estructura tiene un origen geológico. Según planteó en sus redes, algunos detractores buscan desacreditar la hipótesis antes de que se conozcan los resultados de la investigación.

Cuándo se conocerán los resultados de la investigación

Los investigadores continuarán durante los próximos meses con el análisis de las muestras obtenidas durante el trabajo de campo. Según la información difundida por el equipo, algunas pruebas de radar podrían ofrecer resultados en cuestión de días, mientras que los análisis de suelo requerirán más tiempo.

Los estudios de laboratorio se realizarán durante el invierno y los primeros resultados generales de la investigación serán presentados a la comunidad científica durante 2027. El proyecto también prevé publicar un libro con los resultados del primer año de trabajo y presentar los avances en distintas conferencias internacionales.