
El cantante colombiano Jessi Uribe habló sobre uno de los episodios más duros de su vida personal: la separación de la madre de sus cuatro hijos, Sandra Barrios, y sobre cómo organiza hoy su tiempo entre los hijos que tuvo con ella, y con su hija menor, Emilia, fruto de su relación con la cantante Paola Jara.
En una entrevista concedida al pódcast Sinceramente Cris, el santandereano también repasó lo que su actual pareja significó en su vida sentimental y cómo ambos mantienen, dentro y fuera del escenario, la misma dinámica de afecto.
Uribe reconoció que dejar a sus cuatro hijos fue el momento más difícil de esa etapa. “Fue durísimo. Yo viví momentos muy lindos con la mamá de mis hijos, y obvio que tampoco soy un desalmado para decir que me siento feliz por eso, porque yo igual le causé un dolor y fue duro dejarla porque fueron muchos años”, relató el cantante.
El proceso, según su propio testimonio, estuvo atravesado por el llanto y la culpa en los primeros meses. “Dejar a mis hijos, obvio, lloré duro en mis inicios, pero lo que me motivó mucho fue el amor que sentía en ese momento, eso me dio muchísima fuerza. Pero sí, lloré mucho porque estaban muy chiquitos”, explicó.

El artista insistió en que la reacción de sus hijos, con el paso del tiempo, terminó por aliviar ese peso. “Los niños son muy felices de verme feliz. Tengo una niña de 17 años que me dice: ‘Papi, es que tenía que ser así, yo no te hubiera visto de otra manera’”, contó Uribe.
Entre los testimonios familiares que citó durante la conversación, el intérprete de Dulce Pecado destacó el papel de Luna, su hija mayor, a quien describió como un sostén emocional en ese período. “Mi hija mayor ha sido una fortaleza brutal para mí. Luna, hace ocho años, cuando tenía nueve añitos, me decía: ‘Papi, yo te amo a ti, yo sé que nunca me vas a dejar’. Y yo: ‘Nunca te voy a dejar’”, recordó el cantante.
Según su relato, ese vínculo se sostiene en la actualidad a través de un contacto diario. “Siempre he estado con ella, todos los días hablo con los niños, y eso me ha dado mucha fortaleza. Que un hijo me diga: ‘Papi, yo sé que tú siempre vas a estar para mí’, no necesito nada más. Eso me hace muy feliz”, afirmó.
Cómo distribuye su tiempo entre Emilia y sus otros cuatro hijos

La gira que Uribe realiza junto a Paola Jara (y que culminará con dos fechas en el Movistar Arena de Bogotá los días 19 y 20 de diciembre) le permite mantenerse cerca tanto de su pareja como de Emilia, la hija de ambos, de nueve meses. Sin embargo, el cantante detalló que compaginar esa cercanía con la crianza de sus otros cuatro hijos, radicados en Bucaramanga, implica una logística exigente.
“He tratado de mantenerme cerca de ella, pero como sabe la gente, tengo cuatro hijos más. Ha sido duro para mí en cuanto a los tiempos, porque tengo que estar con Emi, que está chiquita, pero también debo estar con mis otros cuatro hijos, con quienes amo estar en Bucaramanga”, explicó.
El esquema que describió consiste en alternar semanas entre ambas ciudades y compromisos de trabajo. “Me toca viajar a Bucaramanga una semana, estar con los niños, la semana siguiente con Emi y Pao, y la semana siguiente otra vez con los niños, y la semana siguiente lanzamiento, promoción”, detalló Uribe.
El cantante admitió que esa rutina, aunque intensa, funciona como un incentivo personal. “Es un encontrón hasta bonito, porque me motiva a estar con ellos. Hay momentos que no quiero ni viajar ni hacer la promoción, porque si me preguntan, yo quisiera estar hoy con los niños o con Emi. Entonces es duro”, reconoció.
El amor que Paola Jara le devolvió

Uribe también se refirió a lo que su relación con Paola Jara representó en su vida sentimental, a la que describió como un regreso a una forma de amar que consideraba perdida.
“Con Pao conocí de nuevo el amor, el amor de niño. Siempre se lo he dicho. Yo me casé con la mamá de mis cuatro hijos, y obvio estuve enamorado, pero de una manera diferente. Fue un amor más maduro, yo tenía 19 años y ella es mayor”, recordó.
El cantante vinculó esa etapa con una experiencia amorosa de su adolescencia que, según dijo, no había vuelto a repetirse hasta conocer a Jara. “Tuve una novia a los 12, 13 años, de la que estuve muy enamorado, un amor sin maldad, de besitos, de un abrazo, de soñar con ella, de llevarle un peluche. Duré con ella como dos años y no volví a enamorarme así de ese amor lindo. Cuando conocí a Pao, me nació eso de nuevo”, explicó.
Esa dinámica se traduce hoy en gestos concretos dentro de la pareja, según relató el propio artista. “Todo el tiempo quiero llevarle un peluche, y en la casa tengo como cinco osos gigantes que le llevo. Ella los recibe: ‘Ay, tan lindo el oso’, y después terminan en mi vestier, pero yo tuve el detalle”, contó entre risas.
Uribe también describió los cambios en su vida cotidiana desde que está con la cantante. “Creo que con Pao aprendí a amar de nuevo así. Me gusta ser cariñoso, arruncharnos, dormir en cucharita. Hacía mucho no dormía así y ahora todo el tiempo es en cucharita. Me gusta mucho eso”, concluyó el intérprete.



