Con un video en sus redes sociales, en el que se recapituló su presencia en un conversatorio de paz, el expresidente de la República Juan Manuel Santos recordó en la mañana del sábado 12 de septiembre la conversación que mantuvo con Rodrigo Londoño, entonces conocido como alias Timochenko, durante su primer encuentro en Cuba; como parte de los Acuerdos de Paz con las Farc.
Según se le escucha al exmandatario en el clip, ambos reconocieron que habían sido adversarios durante décadas y acordaron avanzar hacia un mismo objetivo: poner fin a la guerra con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, en un proceso que ya cumple una década desde la firma del referido acuerdo y que transcurre en medio de dificultades en la implementación.

“Hace diez años, empezamos el camino hacia la reconciliación, después de décadas de sufrimiento y de dolor”, escribió el expresidente, que con ello también convocó a respaldar la construcción de paz en el país. “Hoy la paz nos necesita a todos y a todas. Por eso los invito a subirse en este barco y a remar juntos en la misma dirección: la paz de Colombia”, señaló.
¿Cómo fue ese primer encuentro entre Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño?
En su relato, el exjefe de Estado relató que, al comenzar la reunión, le planteó a quien era el máximo comandante de la guerrilla la dimensión del cambio que ambos debían asumir. “Usted y yo nos hemos tratado de matar durante 35 años, pero ahora acordamos hacer la paz, terminar la guerra”, afirmó Santos en el encuentro académico, que replicó en sus plataformas digitales.
Luego utilizó una imagen para describir el compromiso que esperaba de las partes. “Es como si usted y yo nos montáramos en una canoa y usted remara por un lado y yo remara por el otro, y vamos a seguir remando hasta lograr nuestro objetivo, que es la paz. ¿Está de acuerdo?”, recordó Santos, que tras la firma del Acuerdo de Paz recibió el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos.

En su testimonio, indicó que el entonces cabecilla del secretariado de las Farc aceptó su propuesta. “Me dijo que sí. Y nos dimos la mano”, expresó Santos ante los asistentes al conversatorio, en el que compartió uno de los momentos que marcaron el inicio de la mesa de diálogos, que tras casi cuatro años de negociaciones y el conocido fast track legislativo derivaron en el acuerdo.
Estas afirmaciones de Santos se dan cuando se aproxima el décimo aniversario de la firma del Acuerdo de Paz, suscrito el 24 de noviembre de 2016 entre el Gobierno y las Farc. El pacto cerró formalmente la negociación que se desarrolló en La Habana y abrió una etapa de implementación de compromisos sobre víctimas, justicia, reincorporación, participación política y desarrollo rural.
Con ello, Santos reafirmó su intención de que se defienda el cumplimiento de lo acordado y la necesidad de preservar los mecanismos creados tras la firma. A una década del proceso, la implementación continúa marcada por resultados parciales y dificultades en varias regiones; y se ve amenazada por la decisión del Gobierno de Abelardo de la Esprilla de la reducción de recursos.
Y si bien se ha mantenido el proceso de reincorporación de integrantes de las Farc a la vida civil, con proyectos productivos y participación en espacios políticos, la persistencia de grupos armados, las disidencias, al igual que el asesinato de líderes sociales y de excombatientes, y la falta de presencia estatal en zonas rurales, continúan convirtiéndose en los principales obstáculos.
A su vez, la reforma rural integral, uno de los puntos centrales del acuerdo, avanza con medidas de formalización y entrega de tierras, aunque enfrenta retos de financiación y ejecución en los territorios más afectados por la violencia; siendo este uno de los principales desafíos a una década de que se inició este proceso, en medio de la oposición de sectores de la derecha en Colombia.




