La cobertura de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tuvo un momento descontracturado y lleno de risas cuando Agustín Destribats, luchador olímpico argentino, se animó a mostrar toda su destreza en vivo. El cronista de TN, Pablo Brunetto, aceptó el desafío después de entrevistarlo y se sometió a una toma típica de la lucha grecorromana.

Entonces, el Titán tomó de la cintura a Brunetto y lo hizo volar por el aire con un movimiento hacia atrás, que fue relatado por Sergio Chiarito y celebrado por el resto de los periodistas del piso en Buenos Aires.

Brunetto quedó tendido en el suelo pero se repuso y se animó a repetir la toma frente a las chicanas de sus compañeros.

La realidad del deporte argentino

Antes del divertido momento, Destribats contó la realidad que atraviesan los atletas argentinos que compiten en los Juegos Suramericanos 2026. “Está demostrado en todos los deportes que hay muchos talentos. En la lucha, puntualmente, hay muchos chicos que pueden salir campeones del mundo o campeones olímpicos. Pero es un deporte que no se conoce tanto en Argentina, por lo tanto no tenemos sponsors”, explicó.

El luchador remarcó que, aunque algunos consiguen ayuda, la mayoría debe hacer grandes esfuerzos para poder competir: “Quizá alguno tiene alguien que le pueda dar una mano, pero es complicado porque hay que viajar y competir. En mi caso, pude lograr muchos resultados que se consiguieron con mucho esfuerzo. Fue un sacrificio muy grande, a veces hay que dejar de lado el trabajo y perder el sueldo para dedicarse al deporte y tratar de conseguir esos resultados”.

La historia de Destribats, un referente de la lucha olímpica

(Foto: Reuters).
(Foto: Reuters).

Destribats, de 28 años, es el único luchador que consiguió cinco medallas de oro panamericanas en la historia. Para llegar a ese logro, se preparó en países con culturas e idiomas muy diferentes, como Cuba, Estados Unidos, Alemania, Irán y Rusia.

Su experiencia más significativa fue en Majachkalá, en el Cáucaso musulmán, donde permaneció durante tres años con estadías intermitentes. Allí confirmó su capacidad de adaptación a contextos adversos, lo que representó un valor clave para su carrera deportiva.

Después de esa experiencia, pudo lograr la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, algo que la lucha argentina no conseguía desde 1996, y conquistar una medalla mundial. También obtuvo el oro en los Juegos Suramericanos de Asunción 2022 y previamente había ganado dos medallas doradas en los Juegos Suramericanos de la Juventud de Lima 2013, además de la plata en Cochabamba 2018.

Su próximo objetivo será volver a representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.