Nueva York, 2 sep (EFE).- El juez estadounidense William Sullivan, que preside el mediático caso contra Lindsay Clancy, la mujer acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts, dio este miércoles una orden definitiva al jurado para que siga deliberando y alcance un veredicto unánime después de que este le reiterara su bloqueo.
El jurado envió una nota ayer martes indicando que estaba en un punto muerto y Sullivan le pidió continuar, pero hoy por la tarde, en su quinta jornada de deliberaciones, envió una nota similar, tras lo que el magistrado leyó unas instrucciones conocidas como "cargo Tuey-Rodriguez", que representan una última oportunidad.
El "cargo Tuey Rodriguez", habitual ante casos de estancamiento en las deliberaciones de los jurados en el estado de Massachusetts, insta a los miembros a seguir discutiendo respetuosamente sobre la evidencia presentada y acordar una conclusión sin renunciar a sus opiniones propias, recogen medios especializados.
Poco después de darles esas instrucciones a los 12 miembros del jurado, Sullivan dio por terminada la jornada y los convocó de nuevo el jueves por la mañana. Las siguientes horas pueden ser cruciales, puesto que si el jurado reafirma que no puede alcanzar un veredicto, el juez tiene la capacidad de declarar nulo el juicio.
Clancy, una antigua enfermera de 36 años, afronta tres cargos de asesinato por la muerte por estrangulamiento de sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, el 24 de enero de 2023 en su vivienda de Duxbury (Massachusetts), tras lo que intentó suicidarse y quedó parcialmente paralizada.
El jurado, integrado por nueve mujeres y tres hombres, comenzó a deliberar el jueves pasado después de más de cuatro semanas de juicio con 80 testigos y más de 300 pruebas y documentos.
Clancy no niega haber estrangulado a sus hijos, pero se declaró no culpable por falta de responsabilidad penal y sostiene que sufría una psicosis posparto que le impidió comprender la naturaleza y gravedad de sus actos.
La defensa argumentó durante el juicio que Clancy perdió el contacto con la realidad debido a su deteriorada salud mental, agravada por un tratamiento psiquiátrico inadecuado y una excesiva medicación, mientras que la Fiscalía argumentó que esta sabía lo que hacía y que tomó conscientemente la decisión de matar a sus hijos.
El jurado tiene las opciones de declararla culpable de asesinato en primer o segundo grado, de homicidio involuntario, y de declararla no culpable, o absolverla por problemas de salud mental.
En la práctica, el caso dirime si Clancy cumplirá la cadena perpetua o será sujeta a internamiento psiquiátrico. EFE
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