Magdalena Tsanis

Madrid, 14 sep (EFE).- La escritora superventas Julia Navarro, especialista en novelas de intriga y ambientación histórica como 'La Biblia de Barro' o 'Dime quien soy', cambia de registro en 'Una familia moderna', una trama familiar que se mete de lleno en debates del mundo contemporáneo, desde la identidad de género a la obsesión antienvejecimiento o la inmigración.

"En Ceuta todo se ha hecho mal", ha dicho a EFE la escritora y periodista. "Y lo peor es negar la verdad: los gobiernos caen cuando niegan la verdad", ha subrayado al referirse a que "se ha querido negar lo que estábamos viendo todos en vivo y en directo a través de la televisión".

Navarro (Madrid, 1953) ve "literalmente imposible" que nadie se enterara de que 80.000 personas estaban caminando hacia la frontera. "Marruecos lo sabía y España lo sabía, 50.000 o 80.000 o 100.000 personas no son 100", ha señalado en una entrevista en vísperas de la publicación de su décima novela.

Más allá de Ceuta, la autora, que ha tratado el tema de la inmigración y el desarraigo en novelas como 'El niño que perdió la guerra' o 'De ninguna parte', considera que "la historia de la humanidad es una historia de migración", aunque ahora tengamos más noticias de ello y se declara partidaria de "no ponerles trabas" a los inmigrantes.

"La cuestión no es poner muros y cerrar fronteras, sino ver cómo me relaciono con esos países y cómo puedo influir para que esas realidades de esos países cambien y la gente no se tenga que marchar", ha dicho.

'Una familia moderna' (Plaza & Janés) sale a la venta este 15 de septiembre en España, Estados Unidos y Latinoamérica, con una tirada inicial de 300.000 ejemplares.

La novela gira en torno a la familia que forman Martha -exbailarina de ballet en la setentena- y Thomas -un reconocido filósofo-, junto a su hija Felicitas, que dirige un exitoso canal digital y es madre soltera por elección; su nieta Penny, una adolescente provocadora y desconcertada, y Lucía, la empleada doméstica hondureña que lleva más de treinta años sosteniendo los cuidados en la casa.

"Estaría haciendo trampa si yo no escribiera en cada momento lo que creo que quiero contar. Escribir para gustar a los lectores no entra en mis planes, lo que quiero es establecer una comunicación en la que podamos hablar de todo", subraya.

Una de esas cuestiones es el envejecimiento. Inspirada por el libro de Nora Ephron 'No me gusta mi cuello' (Libros del Asteroide), la autora concibió al personaje principal y narradora, Martha, como una mujer obsesionada con el envejecimiento -sobre todo sus brazos-.

"La búsqueda de la eterna juventud tiene mucho que ver con el deseo de frenar la muerte" y con "la búsqueda de la inmortalidad", afirma, con "las eternas preguntas" que nos acompañan desde el principio de los tiempos, aunque ahora parezca haber más medios tecnológicos para lograrlo.

Pero el gran tema que subyace en 'Una familia moderna' es el del movimiento 'woke' y la corrección política. "Vivimos en una sociedad más infantil y banal, aparentemente más libre pero que está perdiendo cuotas de libertad a fuerza de ser políticamente correcta", dice Navarro.

"Lo políticamente correcto es una nueva forma de censura, una censura absolutamente brutal, pensar que a alguien le pueden cancelar porque sus ideas no coinciden con las de otros me parece monstruoso", insiste.

Pone ejemplos como el de Caravaggio, "¿rompemos todos sus cuadros porque era un asesino?", plantea; o el de la mayoría de los restos arqueológicos de la Antigüedad, levantados por esclavos, "¿volamos la Acrópolis'", apunta. "Si juzgáramos con los ojos de hoy todo lo que se ha creado, a lo mejor nos quedaríamos sin nada".

Navarro le reprocha a "algunas minorías" que, tras haber estado "absolutamente perseguidas" y "acalladas", ahora quieran hacer lo mismo. "Me dan un poco de miedo los fundamentalistas de cualquier cosa. Hay gente muy fundamentalista y puede tener 80 años o puede tener 15". EFE

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