Enrique Gómez sostuvo en una entrevista que Álvaro Uribe se ha definido públicamente como socialdemócrata - crédito Colprensa

Las declaraciones del senador Enrique Gómez, del movimiento político Salvación Nacional, en la que expuso sus críticas hacia el mandato del expresidente Álvaro Uribe Vélez, al que llegó a tildarlo como “socialista”, sigue generando reacciones al interior del partido Centro Democrático.

El turno fue para el presidente del Congreso, el senador Honorio Henríquez, que fue reelegido en el legislativo por la colectividad liderada por el exmandatario colombiano, donde rechazó el calificativo utilizado por el senador oficialista.

En su cuenta de X, el alto dirigente del Senado defendió el legado de Uribe, al entre los dirigentes enfrentados a los gobiernos de orientación de izquierda en América Latina.

“El presidente Álvaro Uribe Vélez batiéndose como abeja ante los socialistas del continente. Y ahora, un nostálgico (de) su grandeza pretende tildarlo de socialista (sic)”, manifestó el senador en sus redes sociales.

Posteriormente, el presidente del Congreso enumeró los principios que, a su juicio, marcaron la trayectoria del exmandatario, que estuvo en el poder entre 2002 y 2010. “Uribe siempre firme en la defensa de la seguridad, la reducción del Estado, la cohesión social, la austeridad y la confianza inversionista”, afirmó.

Finalmente, sin mencionar directamente a Enrique Gómez, Honorio Henríquez apuntó contra el congresista. “La talla de un estadista no se reduce porque un maldiciente no tenga la intención ni capacidad para entenderla”, puntualizó.

La controversia surgió durante una entrevista de Gómez con la periodista Eva Rey en el videopódcast Me Vale. El director de Salvación Nacional definió a Uribe como “socialdemócrata” y cuestionó lo que considera un crecimiento excesivo del Estado durante las presidencias que ejerció entre 2002 y 2010.

“El presidente Uribe es un socialdemócrata que ha conquistado con sus hechos y con su compromiso con el país el voto de derecha”, afirmó Gómez. Luego precisó: “Creo que hay diferencias de fondo en el rol del Estado, en el crecimiento desaforado del Estado, los impuestos y en visiones de país”.

El dirigente de Salvación Nacional aseguró que sus cuestionamientos no eran personales: “Esas diferencias son ideológicas y son serias (...) es un socialista, sí”.