Keanu Reeves protagonizó algunas de las películas más exitosas de los últimos tiempos en Hollywood y acumuló una gran fortuna, pero nunca fue una de sus prioridades.

Según explicó en una reflexión, para él lo esencial pasa por otro factor: “He ganado mucho dinero, pero quiero disfrutar de la vida y no estresarme aumentando mi cuenta bancaria porque todos sabemos que una buena salud es mucho más importante”, aseguró Reeves.

Qué piensa Keanu Reeves sobre el dinero y la salud

A sus 62 años, Reeves lleva más de cuatro décadas trabajando como actor, en las que protagonizó distintas producciones como Matrix, Speed y John Wick. De esta manera, se convirtió en una de las figuras más reconocidas de toda la industria cinematográfica.

Para Reeves, la salud es mucho más importante que el dinero. (Foto: REUTERS)
Para Reeves, la salud es mucho más importante que el dinero. (Foto: REUTERS)

Si bien cosechó grandes éxitos, el canadiense señaló que no busca vivir centrado en el dinero. “El dinero no significa nada para mí”, afirmó y sostuvo que prefiere disfrutar lo que consiguió en su carrera en vez de tomar decisiones para incrementar aún más su fortuna.

Además, sostuvo que trata de llevar una vida sencilla, desprendiéndose de parte del dinero que gana por sus películas. “Doy mucho y vivo de manera simple”, detalló. En ese sentido, contrapuso el dinero con algo que él considera mucho más importante: la salud.

La filosofía de vida que planteó Keanu Reeves

Aunque el éxito económico puede brindar muchas comodidades, para el actor no debe necesariamente convertirse en el objetivo central de la vida de una persona.

En su caso, tras alcanzar reconocimiento internacional y estabilidad económica, sostuvo que prefiere evitar el estrés de intentar agrandar cada vez más su fortuna y concentrarse en disfrutar de su vida y cuidar su salud.

Desde su mirada, es mejor una vida tranquila, sin preocuparse por ganar más dinero. (Foto: AP)
Desde su mirada, es mejor una vida tranquila, sin preocuparse por ganar más dinero. (Foto: AP)

Así, con esta reflexión, resume una idea sencilla: mientras que la plata puede aumentar, disminuir o recuperarse, la salud y el tiempo disponible para disfrutar la vida ocupan un lugar diferente y no tienen precio.