Presidenta Keiko Fujimori en sesión de Consejo de Ministros - Crédito Presidencia

La presidenta Keiko Fujimori negó que el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, presente una cuestión de confianza para forzar la aprobación del pedido de facultades legislativas solicitas por el Gobierno.

“Por ahora no veo al primer ministro presentando una moción de confianza porque yo sí considero que la actitud de la oposición y de los diferentes grupos políticos va a ser objetiva”, declaró Fujimori en entrevista con RPP Noticias.

La jefa de Estado apeló a ello, dice, a pesar de que en algunas comisiones de la Cámara de Diputados, puntos solicitados en el pedido de facultades legislativas fueron declarados inviables.

“Así que apelo a eso de que más allá de las opiniones que han ocurrido en cada una de las comisiones, en el pleno de la Cámara de Diputados, pues habrá un debate alturado, objetivo, técnico, donde el primer ministro va a poder sustentar cada una de las dudas que puedan haber”, sostuvo.

En Exitosa, Fujimori también se refirió a una eventual negativa al pedido de facultades legislativas. “Yo creo que la población está observando eso. Cuando hemos visto que casi todas las comisiones han rechazado el pedido de facultades, quienes los cuestionan son los propios ciudadanos”, expresó. La mandataria insistió en que el escrutinio social recae sobre el desempeño de ambos poderes del Estado: “Son ellos los que nos están viendo, son ellos los que nos evalúan todos los días y son a ellos a quienes nos debemos”.

El proyecto de delegación de facultades, aprobado previamente por el Consejo de Ministros, contempla un plazo de 120 días calendario y se orienta al fortalecimiento de la seguridad interna y a la atención de los efectos del fenómeno de El Niño. El debate sobre su aprobación continúa en las comisiones del Congreso.

Niega cierre del Congreso

En entrevista con Exitosa, la presidenta Keiko Fujimori rechazó de manera categórica la posibilidad de disolver el Congreso y calificó como “un pésimo desliz” las declaraciones del defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, quien había sugerido que un eventual cierre del Parlamento elevaría entre 20 y 30 puntos su nivel de aprobación.

“Al día siguiente me preguntaron y obviamente que rechacé estas declaraciones. Fueron un pésimo desliz”, afirmó Fujimori al ser consultada sobre los dichos de Gutiérrez. “Vengo de la Defensoría del Pueblo y yo creo que el defensor cometió un error, y así lo hemos tomado”, agregó.

La jefa de Estado defendió su apertura al debate público, aunque diferenció entre las observaciones que considera válidas y los ataques personales. “Soy muy institucional. Vivimos en una plena democracia. Parte de eso implica escuchar todas las críticas. Sobre todo, recojo las críticas constructivas”, sostuvo. Sobre los cuestionamientos más duros, agregó: “He vivido muchos años siendo criticada, pero estoy muy enfocada”.

Durante el intercambio, se le consultó de manera directa si, ante un Congreso que podría endurecer su postura frente al Gobierno, existía alguna garantía de que la continuidad democrática no se vería afectada en los cinco años de mandato. Fujimori respondió sin rodeos: “Vamos a ser absolutamente institucionales y con absoluto respeto a la democracia”.