Kylian Mbappé atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. A sus 27 años, el delantero francés volvió a estar en el centro de la discusión por el premio al mejor futbolista de la temporada, pero esta vez decidió hablar de un aspecto mucho más personal: sus raíces africanas y la influencia que tuvieron durante toda su vida.
Mbappé nació en Francia, aunque creció en una familia estrechamente vinculada con África. Su padre, Wilfried Mbappé, es de origen camerunés, mientras que su madre, Fayza Lamari, nació en Francia y tiene raíces argelinas.
“Siempre tuve una educación marcada por la cultura africana, aunque nací en Francia e hice todo en Francia. Nunca corté el vínculo con mis raíces, con mis orígenes”, confesó el delantero.

Además, el futbolista recordó que visita África desde pequeño y que recientemente regresó a Camerún, país de origen de su padre: “Cada vez que voy a África, siempre me reciben muy bien, siento el amor de la gente”.
Ese vínculo también apareció durante una conversación sobre el Balón de Oro 2026, cuya ceremonia está prevista para el próximo 26 de octubre en Londres, en una entrevista con Radio France Internationale.
Qué dijo que haría Mbappé si gana el Balón de Oro
Aunque todavía no consiguió el Balón de Oro, el delantero francés reconoció que levantarlo tendría un significado que iría más allá de su carrera deportiva. “Espero poder llevarme el Balón de Oro para, de una manera u otra, dedicárselo”, aseguró al referirse a África.
La expectativa llega después de una temporada en la que sus números individuales volvieron a ponerlo entre los futbolistas más destacados del mundo. Incluso, el propio Mbappé sostuvo que tuvo “un año excelente a nivel individual”.

Sin embargo, detrás de esa búsqueda, Mbappé quiso destacar una parte de su historia que considera inseparable de su identidad. Aunque nació, creció y desarrolló su carrera internacional en Francia, la cultura africana formó parte de su educación familiar desde la infancia.
Por eso, si finalmente consigue el primer Balón de Oro de su carrera, el francés ya tiene claro que quiere compartir simbólicamente el reconocimiento con el continente del que provienen sus raíces familiares.



