• Más de 300 gotas, imágenes microscópicas, bordados y dispositivos digitales forman parte de la exposición No me quedan más lágrimas.
  • La artista argentina trabaja sobre la fragilidad, los afectos y las formas colectivas del dolor.
  • Gabriela Golder es la curadora de una propuesta que también invita a experimentar con el cuerpo.