Islamabad, 15 sep (EFE).- La Cachemira administrada por Pakistán cumplió este martes 103 días bajo un estricto bloqueo a los servicios de internet, que restringe el acceso a sitios web, redes sociales y aplicaciones, mientras la región continúa inmersa en una ola de protestas.
El corte parcial de la red fue impuesto el pasado 5 de junio, según la organización de monitoreo digital NetBlocks, en un intento de las autoridades por contener las manifestaciones que estallaron por demandas de reformas electorales y reclamos sociopolíticos de larga data.
Más de tres meses después, cientos de manifestantes continúan protestando en algunas zonas de la región, incluida la capital, Rawalakot, donde las autoridades han arrestado a varios simpatizantes desde que comenzó el movimiento.
"Cientos de manifestantes siguen presentes en Rawalakot y en algunos otros lugares", declaró a EFE este martes el portavoz del Departamento del Interior de Cachemira, Shahid Hussain.
El apagón de tráfico digital ha bloqueado el acceso a las principales redes sociales, dejando a la gente sin su principal canal de comunicación, en medio de denuncias de censura contra los medios tradicionales.
Incluso las elecciones de la región se han celebrado bajo este mismo bloqueo de comunicaciones entre finales de julio y principios de agosto, con un despliegue masivo de fuerzas armadas en medio de las votaciones alegando motivos de seguridad.
Cachemira es un territorio en disputa que la India y Pakistán reclaman íntegramente desde su separación del Imperio británico. La zona bajo control paquistaní cuenta con un régimen semiautónomo con Gobierno propio y una asamblea de 45 escaños, 12 de ellos reservados para refugiados del sector indio.
Las protestas, lideradas por el colectivo civil Comité de Acción Popular Conjunta (JAAC), exigen la abolición de los escaños reservados para los refugiados de la Cachemira india instalados en Pakistán, argumentando que estos puestos son utilizados por Islamabad para manipular la política local y derrocar gobiernos regionales.
El JAAC denuncia que al menos 89 manifestantes han muerto, más de 100 han resultado heridos y unos 200 permanecen desaparecidos desde el inicio de las marchas. Las autoridades locales solo han confirmado hasta el momento el fallecimiento de 20 activistas. EFE



