
El fallo de la jueza Marta Elba Pascual que suspendió por 60 días la aplicación del nuevo régimen penal juvenil en la provincia de Buenos Aires le dio a Diego Santilli la primera gran oportunidad para diferenciarse del gobierno de Axel Kicillof desde que reemplazó a Manuel Adorni de la jefatura de Gabinete. El cruce que protagonizó esta semana con el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, fue mucho más que una disputa en redes: anticipó la dinámica que se instalará durante todo 2027, si el funcionario oficializa su candidatura a la gobernación dentro de un acuerdo entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO.
La provocación llegó el lunes. Ante el silencio de Kicillof frente a la resolución judicial, Santilli escribió en redes: “Señor Ministro de Inseguridad de la Provincia de Buenos Aires, ¿por qué no se sienta con el Gobernador y le pide que deje de comprar penes de madera? Mejor que invierta más en seguridad, que el conurbano es tierra de nadie”.
La referencia a los penes de madera remitió a una licitación de 2021 del Ministerio de Salud nacional para adquirir 10.000 unidades de material didáctico destinado a talleres de Educación Sexual Integral, que en su momento fue blanco de las críticas de la oposición. Alonso respondió sin demora y acusó al jefe de Gabinete de no mantener “diálogo institucional” y de “esconderse detrás de la chicana”. También le recordó que el gobierno nacional retiene recursos que le corresponden a los municipios bonaerenses.
El tono elegido por Santilli no fue casual. Lejos de la moderación, optó por una confrontación directa con la gestión provincial que lo coloca -otra vez- en el centro del mapa electoral bonaerense. Tanto en LLA como en el PRO hay consenso sobre su nombre: cerca de Karina Milei lo definen como el “candidato natural”, y Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados y presidente del partido en la provincia, fue categórico en impulsar su apellido en varias oportunidades.
“En provincia de Buenos Aires no hay opción si queremos ganar, hay que ir juntos. Yo lo considero quien mejor está, quien más voluntad tiene”, afirmó en declaraciones a Infobae, en abril de este año.

Dirigentes cercanos a Santilli, ante la consulta de este medio, ratifican la intención del funcionario nacional en competir en la provincia de Buenos Aires, a pesar de que su nombre circuló en varios encuentros de LLA como posible alternativa en la Ciudad de Buenos Aires. Todas especulaciones en el marco de una negociación con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Detrás del Jefe de Gabinete hay un movimiento entre dos espacios que no está exento de tensión y la sintonía está lejos de ser perfecta. Mientras Santilli y Ritondo construyen una narrativa conjunta a nivel provincial, uno en el Gabinete y otro como articulador en el Congreso, en los distritos del interior la relación entre dirigentes de ambos partidos exhibe fricciones.
El caso de Zárate concentró buena parte del ruido de las últimas semanas. El intendente Marcelo Matzkin hizo pública la semana pasada su enojo en redes sociales tras una votación en el Concejo Deliberante en la que cuatro concejales de LLA acompañaron al PJ para rechazar un proyecto de su gestión. La iniciativa buscaba respetar fallos judiciales vinculados a la propiedad privada, eliminar tasas para incentivar la construcción y formalizar un convenio con el gobierno nacional para concluir obras del plan Procrear.
“Lo que es inentendible es que los que entraron para defender las ideas de la libertad, la propiedad privada, la reducción de la presión fiscal y que deberían sostener los acuerdos con Nación no lo hagan”, escribió Matzkin, quien también cuestionó la coherencia de quienes “abrazaron las ideas de la libertad subidos a los votos de Milei” pero a la hora de votar “se los comió el PJ en su selva de discusiones internas”.

El episodio Zárate es un ejemplo de la desconfianza que hay en el PRO sobre los términos de los acuerdos con sus pares libertarios. “Nos pusimos firmes en que si quieren llegar a un acuerdo con nosotros, tienen que respetar los territorios que gobernamos, y así logramos que desplacen a Ahumada, que se presentaba como el candidato a intendente por LLA”, indicó un dirigente amarillo a Infobae, en relación al ex jugador de River Plate, cuya incorporación a las filas libertarias se había anunciado en marzo de este año.
“Lógicamente hay asuntos a resolver como toda relación que se construye y que necesita de plantear ciertos parámetros de convivencia. Nunca deberían haber puesto a alguien en Zárate, sin dudas, pero el hecho de que respondan cuando marcamos el límite es una buena señal”, agregó.
Desde LLA bonaerense reconocen en privado que la relación con el PRO atraviesa una dinámica de tira y afloje. La descripción que más se repite entre los propios protagonistas es la de “tensiones lógicas entre dos sectores políticos que intentan llegar a buen puerto”. No se descarta que pueda haber chispazos en otros distritos. Pero en ambos sectores la lectura de fondo es que la alianza es inevitable, más si se tiene en cuenta que todos los espacios que en el pasado optaron por competir solos —vecinalistas y fuerzas menores sin estructura propia— pagaron un costo electoral alto. “Nadie parece dispuesto a repetir ese camino”, sostienen.
Más allá de este escenario, un actor del propio PRO empieza a trazar un camino distinto. El senador provincial Pablo Petrecca, presidente del bloque en el Senado bonaerense y vicepresidente del partido a nivel provincial, recorre la provincia y se reúne con dirigentes radicales y vecinalistas con una idea que evoca al extinto Juntos por el Cambio: construir una alternativa electoral más autónoma, centrada en el diálogo y el consenso, alejada de la lógica de subordinación a LLA.
El movimiento más visible fue su encuentro con Emiliano Balbín, presidente de la UCR bonaerense, en el marco del encuentro de Urban Cities en Buenos Aires. “Llegó la hora de trabajar seriamente para salvar a la provincia del kirchnerismo y con ese objetivo trabajo para sumar a todos aquellos que pensamos parecidos”, declaró Petrecca. El senador oriundo de Junín también aprovechó la polémica por el régimen penal juvenil para diferenciarse: presentó un pedido de informes al gobierno de Kicillof para exigir que detalle qué medidas adoptará en los 60 días de prórroga. “No se puede seguir improvisando. La ley debe cumplirse y es responsabilidad del gobernador preparar a la Provincia para hacerlo”, afirmó.
Sin embargo, un importante dirigente de PRO relativiza el alcance de estos movimientos. “No representa un capital electoral propio significativo y lo que hace es replicar, en escala bonaerense, la estrategia que utilizó Hernán Lacunza”, en relación al exministro de Economía de Mauricio Macri, que ya lanzó su precandidatura presidencial con cuestionamientos al gobierno nacional.




