La Dimayor negocia los derechos de transmisión de la Liga BetPlay desde 2027 en un contexto de tensión entre los clubes que exigen replantear la repartición y los que se oponen - crédito creada con IA

Mientras la Liga BetPlay retoma su actividad luego del receso obligado por las consecuencias del terremoto del pasado 10 de agosto, la tensión entre los clubes de la Dimayor continúa en medio de las negociaciones por los derechos de transmisión a partir de 2027.

Si bien el canal Win Sports tiene la opción prioritaria en las negociaciones, en las últimas semanas se dio a conocer que habría dos oferentes más: por un lado, estaba el joint venture propuesto por Mauricio Correa, exdirectivo de Mediapro y fundador original de Win Sports. Por otro, la posibilidad de un oferente internacional, que se trataría de TNT Sports, canal que transmite el fútbol argentino y chileno, según lo revelado por el periodista Germán Arango en La Titular a principios de semana.

El lunes 31 de agosto venció el plazo para que la Dimayor recibiera una nueva propuesta de transmisión. Sin embargo, según reveló el periodista Alejandro Pino Calad en su podcast Historias Secretas, emitido este miércoles 2 de septiembre, la Dimayor exigió cláusulas de confidencialidad a todos los involucrados, lo que restringió la información pública sobre el proceso.

La Dimayor impuso cláusulas de confidencialidad en el proceso por los derechos de transmisión y limitó la información pública, mientras estudia la oferta que habría presentado Correa bajo la figura de un

“Yo hoy tengo que ser supremamente cuidadoso, porque dependiendo de las cosas que cuente se puede saber quién contó o no, y estamos hablando de demandas millonarias por contar cositas”, explicó el comunicador al respecto.

Según explicó, la Dimayor explicó que actualmente se está estudiando la oferta de Mauricio Correa. Sobre la posibilidad de que TNT Sports ingrese al mercado local, indicó que hizo averiguaciones propias: “En TNT Argentina dicen que no, que todavía no están listos para el mercado colombiano. El mercado colombiano no está tan atractivo en estos momentos”, afirmó, y atribuyó esa falta de interés a que el negocio local está monopolizado por otras señales que ya poseen los derechos de las grandes competiciones continentales.

La posibilidad de que TNT Sports entre al mercado colombiano perdió fuerza por el escaso atractivo actual del fútbol profesional colombiano, según Pino Calad - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Ante la oferta de Correa, Pino Calad señaló que, por contrato, Win Sports “tiene dos meses para responder a la supuesta oferta que llegó el lunes”, lo que extendería la definición del proceso hasta noviembre.

El conductor describió además el momento de negociación que atraviesa la liga local, marcada por aplazamientos y los hechos de violencia presentados en el Estadio El Campín y en Palmaseca, durante las últimas semanas: “El fútbol profesional colombiano está en una posición de negociación supremamente pobre. ¿Quién quiere ver un fútbol que se suspende porque entran hinchas a la cancha con cuchillos y machetes? ¿Quién quiere ver un fútbol que está siendo aplazado constantemente? ¿Quién quiere ver un fútbol que no está siendo atractivo ni siquiera para el fútbol profesional colombiano? Las taquillas no son buenas, las tribunas se ven vacías”, sostuvo.

Así va la disputa por un nuevo modelo de reparto de ingresos

La negociación de la Liga BetPlay se ve afectada por aplazamientos, hechos de violencia, baja asistencia en los estadios, y la división entre los clubes - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La discusión sobre los derechos de transmisión se cruza con una disputa interna en la Dimayor por la forma de repartir los ingresos entre los 36 clubes afiliados. Un bloque de ocho equipos, identificado como el G8 e integrado por Millonarios, Independiente Santa Fe, Atlético Nacional, Independiente Medellín, América de Cali, Deportivo Cali, Junior y Once Caldas, reclama una distribución proporcional al peso de cada club en el negocio televisivo.

Frente a esa postura, un grupo de siete equipos más pequeños, denominado como el G7 y liderado por Llaneros, propuso un esquema alternativo. “Una base igual para todos, una base de rating, se mide anualmente, cuáles fueron los partidos más vistos, cuáles fueron los equipos que más televisores prendieron, y una base por campaña, por resultados. Eso implicaría que el campeón ganaría muchísimo más”, detalló Pino Calad.

El planteamiento incluye además un porcentaje adicional del 10% para los clubes con mejor gestión administrativa: “por su buen manejo administrativo, financiero y de marketing, un 10%. A mí es una propuesta que me parece valiosa. Es en serio un modelo que me parece muy llamativo”, opinó, al señalar que el esquema combina elementos de la Bundesliga alemana y la Premier League inglesa.

Aunque los clubes aspiran a recibir 100 millones de dólares por la futura negociación de los derechos de transmisión, las cifras conocidas hasta la fecha se ubican por debajo de dicha cifra - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Según el periodista, ambos bloques llegaron a un acuerdo que conformaría un grupo de 15 clubes a favor de modificar el sistema de reparto actual. Sin embargo, para lograrlo todavía queda trabajo por delante.

“Cambiar estatutos de Dimayor necesita 24 votos. Se necesitan las dos terceras partes, son 36 equipos. La tercera parte de 36 es 12. Entonces, se necesitan 24 votos”, explicó Pino Calad, y calculó que el bloque reformista podría sumar hasta 22 equipos con la eventual incorporación de Deportes Tolima, Atlético Bucaramanga y Fortaleza CEIF, pero sin alcanzar aún la mayoría necesaria. Por ende, para completar ese objetivo haría falta convencer a dos del otro bando.

En ese otro bando hay un bloque de 14 equipos, entre los que figuran Boyacá Chicó, Patriotas, Deportes Quindio, y Cúcuta Deportivo, a los que Pino Calad denominó irónicamente “los comunistas de la Dimayor”. “Están parados a morir con que a ellos les tienen que respetar que se ganen la misma plata que Nacional y que la misma plata que Millonarios y que la misma plata que América y que la misma plata que todos los equipos que sí prenden televisores”, afirmó.

El conductor citó como ejemplo el caso del Deportes Quindío que, recordó, lleva 11 años en la Primera B sin perder su condición de equipo “categoría A” a efectos de reparto económico: “eso solo pasa acá. No se pierde el derecho a ser categoría A, eso es ridículo. Y eso es lo que está reclamando el G7 de una forma que me parece superjusta e interesante”, apuntó.