La energía nuclear vuelve a Europa. Italia acaba de dar un paso que parecía impensable hace unos años

Hace tan solo unos meses, la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen calificaba de “error estratégico” el retroceso de la energía nuclear que durante décadas se ha llevado a cabo desde la UE. Esto rompía con la tendencia en nuestro continente de apostar por el cierre de las centrales y la sustitución de esta fuente de generación por energías renovables. 

Ahora, y en un contexto de enorme volatilidad en los precios de los combustibles y las materias primas, algunos países se están sumando a esta forma de pensar. La nuclear se presenta, según sus defensores, como una fuente de energía fiable, constante y con bajas emisiones. El último en sumarse al carro ha sido Italia, con la tramitación de una ley que le permitirá volver a construir reactores, casi cuatro décadas después de que se cerraran las últimas centrales en el país, según cuenta el Financial Times.

Adiós al tabú de la energía atómica. Escribe el eurodiputado Diego Solier en Demócrata que durante mucho tiempo en Bruselas se repetía un mantra: el de las renovables. Ahora que la soberanía energética de la Unión está en juego, parece que ha llegado el momento de replantearse si las renovables, imprescindibles en la transición verde, son la única vía para obtener energía segura y asequible. Parece ser que no. Para este político, si Europa quiere ser más competitiva e independiente, tiene que haber un debate abierto y público, libre de tabúes, sobre el proyecto nuclear.

No son pocos los que piensan como él: hay quien ve en la nuclear una pieza clave para la tan ansiada seguridad energética del continente y un vehículo idóneo para alcanzar los objetivos de descarbonización que la UE se ha propuesto para los próximos años. Tanto es así que lejos del recelo nuclear, en 2022 el Consejo y el Parlamento Europeos decidieron quitarse las caretas e incluir sin miedo la energía nuclear en la taxonomía verde. 

Alemania se despidió de la nuclear. Ahora va a aprovechar una de sus antiguas centrales para almacenar energía solar
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