Yakarta, 6 sep (EFE).- La erupción del volcán Anak Krakatoa, que causó un tsunami en 2018, ha obligado a cerrar temporalmente el aeropuerto internacional de Yakarta, uno de los principales centros de conexión aérea del Sudeste Asiático, debido a la presencia de ceniza, lo que ha afectado a más de doscientos movimientos de vuelo y a unos 22.000 pasajeros, informó este domingo el Gobierno de Indonesia.

Situado en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, el Anak Krakatoa -'hijo del Krakatoa' en indonesio- registró el viernes en la noche una erupción que cesó este domingo, explicó -en un comunicado- la directora de la Agencia Geológica de Indonesia, Lana Saria, quien descartó un riesgo de tsunami en esta oportunidad.

El Ministerio de Transporte de Indonesia informó que el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta (Yakarta) permanece cerrado desde la 1:30 hora local (18:30 del sábado), lo que ha obligado a cancelar dieciséis vuelos internacionales y cuatro nacionales, debido a que las cenizas volcánicas están dispersándose hacia las provincias de Banten, Java Occidental, Yakarta, Lampung y Bengkulu.

Durante las horas que lleva cerrado el aeropuerto, "se vieron afectados 209 movimientos de vuelo", indicó el director general de Aviación Civil, Lukman F. Laisa, quien elevó a 22.798 el número total de pasajeros afectados.

La autoridad aérea señaló que ha hecho cambio de horarios en las conexiones con Singapur, Hong Kong, Sídney, Seúl, Doha, Ámsterdam y Kuala Lumpur, mientras que las rutas nacionales afectadas son las que tienen como origen o destino Denpasar –en la turística isla de Bali–, Lampung y Surabaya.

Descubierto en 1927, el Anak Krakatoa emergió de las aguas más de medio siglo después de la gran erupción del legendario Krakatoa, cuya caldera quedó derruida en 1883 tras una serie de masivas explosiones que le costaron la vida a más de 36.000 personas y cuyos efectos se sintieron alrededor del mundo durante meses.

El 22 de diciembre de 2018, una fuerte erupción nocturna del conocido como 'hijo del Krakatoa' provocó el derrumbe parcial del cono volcánico, lo que a su vez causó un tsunami que sorprendió a cientos de personas que pasaban las vacaciones de Navidad en las costas de Java y Sumatra. Según las cifras oficiales, 425 personas murieron, veinticinco quedaron desaparecidas y unas 14.000 resultaron heridas.

"La morfología actual del Anak Krakatoa es diferente de la que presentaba antes del episodio de 2018 (...). Las evaluaciones realizadas hasta la fecha indican que el crecimiento del Krakatoa desde la erupción del 22 de diciembre de 2018 sigue siendo relativamente limitado y no supone un riesgo de colapso estructural de una magnitud capaz de provocar un tsunami", dijo este domingo Saria.

Indonesia, archipiélago formado por unas 17.000 islas, se asienta sobre el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida cada año por unos 7.000 temblores, la mayoría de magnitud moderada. EFE